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Notimex

En la década de los 50, cuando la televisión aún era en blanco y negro, se estrenó la serie Yo amo a Lucy, teniendo en el personaje de Lucy Ricardo (Lucille Ball) una madre en la que recaía el peso del show y que marcó una perspectiva abierta hacia la figura materna que hasta ahora ha tenido relevancia en la pantalla chica.

Después de ella hubo íconos como Samantha Stephens (Elizabeth Montgomery) en Hechizada o Maureen Robinson (June Lockhart) como la doctora de Perdidos en el espacio; así llegando a Morticia interpretada por Carolyn Jones; Vilma Picapiedra y a la gran Marge Simpson, quien ha permanecido vigente en su personaje de madre por más de 25 temporadas.

Es así que los papeles de madres han ido teniendo cada vez más peso y abriendo la visión a algo más real donde caben errores, conflictos y muchos valores, consideró el crítico de cine y televisión, Julio Vélez.

“Hay una importancia que se le da a la mujer en sí, a la madre en series de televisión y que en películas también es muy importante. Creo que si está habiendo un ajuste importante así como una revolución en el asunto de las guionistas, las directoras, las productoras que está permitiendo que se de una visión no feminista, sino homogénea: que se vea tanto el lado masculino como femenino.

“Ya no como una princesa en su castillo sino como alguien que lucha y cuyas labores son más titánicas y trascendentes muchas veces más que las del varón porque él va por el sustento pero las madres se enfrentan a otras cosas y no hay sueldo que cubra eso”, afirmó el especialista en entrevista con Notimex.

También es justo recordar a la alocada Peggy Bundy interpretada por Katey Sagal, quien encabezó la comedia Married with Children, “ejemplo contrario a una madre abnegada pero que era súper divertida y que al final tenía actitudes de una mujer bondadosa”.

Otro ícono, siempre misterioso pero presente, estuvo en la exitosa serie The Big Band Theory en la que los regaños y consejos de la Sra. Wolowitz crearon toda una idea de una madre que nunca se vio en pantalla.

“El personaje murió porque la actriz Carol Ann Susi murió, entonces ese papel también tuvo su fin, pero está bien padre porque era una mamá latosa aunque excesivamente amorosa que nunca se ve en la serie y con la que el público estableció un vínculo muy especial; esa mamá es muy particular de esta nueva época”, explicó Vélez.

Los ejemplos de madres en series de televisión son innumerables, pero en la mente quedan estandartes como Nora Walker (Sally Field) en Brothers and sisters o Skyler White (Anna Gun) de Breaking Bad.

“Skyler es una de las mamás más poderosas de una historia muy fuerte; para mi ella es la máxima de las máximas, es un gran personaje que rompió paradigmas”, declaró el especialista.

De ahí, regresamos a la comedia con Mom, serie creada por Chuck Lorre en la que la idea de la maternidad es el centro de toda tragedia, aventura y aprendizaje, siempre con humor encabezado por Ana Faris (Christy) y Allison Janney (Bonnie).

“Hay una línea muy clara entre Yo amo a Lucy y Mom, porque la primera era una serie en la que se tenía el sueño americano cumplido y Mom, décadas después, explora la maternidad cuando ya se cayó ese gran sueño americano y es interesante revisar esto”, explicó el periodista, quien no dejó de lado las series épicas.

“Pasa en todo, como en Game of Thrones: el personaje de Cersei Lanister (Lena Headey) que todo el mundo la odia por cómo es aunque se debe de entender como una madre reina que tiene que tomar decisiones de una clase muy fuerte por el poder. Se me hace muy interesante porque si demuestra ideologías y aperturas hacia la mujer moderna”, argumentó Vélez.

“Siento que vienen cosas muy importantes por ejemplo en el subgénero de súper héroes que están pegando con tubo, se le está dando una fuerza importantísima a la mujer, con personajes que son madres a las que no se les muestra como seres perfectos sino humanos y eso es muy bueno”, agregó.

Así se ha visto también en la serie House of cards, con el controvertido personaje de Claire Underwood (Robin Wright), cuestionado por no haber sido madre pero confrontada por aquella que le dio la vida, exponiendo otra cara al análisis sobre la maternidad, ofreciendo una expectativa plural en la televisión en torno a estos personajes.

“Siento que lo que viene para la mujer y la madre moderna es muy prometedor, ya veremos, pero creo que va por buen camino”, concluyó Vélez.