«Por dónde se le vea, al gobierno federal le faltó la apuesta de invitar a Donald Trump a platicar con Enrique Peña Nieto. Y la culpa no es del republicano, pues él solo vino a hacer lo suyo, a sacar raja electoral, tratando de acercarse al electorado latino al retratarse muy sonriente al lado de su amigou, el presidente mexicano. En cambio para Los Pinos las cuentas de la visita nomás no cuadran. Tan es así que unos a otros en el gabinete presidencial se echan la bolita sobre quién diablos es el responsable de este fiasco. Total que nadie sabe quién es el responsable. para variar, el que cargó con todo el bulto fue el Presidente. Y al final, en su discurso en Arizona, Trump no se movió un ápice en su dureza migratoria»: Eso escriben en «Templo Mayor» de Reforma, pero parecido ,lo hacen otros columnistas. Y en las redes sociales… pues mucho peor.