Hoy en Estados Unidos hay 55 millones de personas de origen latino, que representan 17% de la población total. Es ya la primera minoría, por arriba de los afroamericanos, y la que más crece. La media de edad es de 27 años, 10 menos que la población general.

En el 2015, el poder adquisitivo de la comunidad latina se estimó en 1.5 billones de dólares, cantidad semejante al PIB de México, para ese mismo año. Los analistas anotan que esto ha creado mercados propios al interior de Estados Unidos dirigidos a esa población.

Para los integrantes de la tercera generación de origen latino, el idioma básico que más usan es el inglés (69%) y otro grupo se maneja indistintamente en español e inglés (29 por ciento). Solo 1% utiliza más el español, de acuerdo con un estudio del Real Instituto Elcano, de España.

El 80% de ellos piensa en inglés, 7.0% en forma indistinta y 13% más en español que en inglés, según ese mismo estudio. El dato contrasta de manera radical con los integrantes de la primera generación, en la cual 61% utilizaba como idioma básico más el español y 65% pensaba más en español que en inglés.

En el 2012, de 25 millones de latinos que podían votar sólo lo hizo 48%, que representa 11 millones. Es un porcentaje menor al de otras minorías como los afroamericanos (69.1%) y los asiáticos (51.7 por ciento). En esa ocasión votó 78.9% de la población blanca.

El estudio “Los latinos y las industrias culturales en español en Estados Unidos (2015)”, elaborado por el Real Instituto Elcano, muestra cómo la comunidad latina “crece más como consumidores que como ciudadanos” y que por eso mismo a nivel político tiene todavía poca relevancia en la sociedad estadounidense a pesar de su número.

La palabra latino o hispano, dice el estudio, engloba a millones de personas de distintos países, culturas y clases sociales, pero el idioma (español) y la religión (catolicismo) actúan como vasos comunicantes. Estas realidades todavía actúan como factores de identidad, que les permite reconocerse.

Los principales mercados de consumidores latinos se concentran en Los Ángeles, Nueva York, Houston, Miami y Chicago, pero crecen con rapidez en Charlotte, Atlanta, Orlando y Seattle. Esto a pesar de estar alejados de los sitios donde tradicionalmente han vivido los latinos.

Este grupo, como lo dijo en días pasados The New York Times, en un histórico editorial en inglés y en español, es el que puede decidir la elección presidencial del próximo 8 de noviembre entre Hillary Clinton y Donald Trump. Eso depende si los latinos que pueden votar se decidan a hacerlo. Ahora, 25 millones pueden ejercer ese derecho. ¿Cuántos lo van a hacer?

Twitter: @RubenAguilar