La llegada Decembrina trae consigo regalos y sentimientos como amor, familia, unión, descanso, convivencia, comida, paz, reconciliación, espiritualidad, donde los recuerdos se nos agolpan en la mente y en el alma, donde extrañamos a quienes han partido físicamente de nuestro lado, cierre de ciclos, nostalgia, llegada de dinero, alegría, festejos, compras, reuniones, recalentado y el recibimiento de noticias para el inicio de un año más, sin duda Diciembre es el mes que muchas personas esperamos, durante este mes también conmemoramos fechas significativas, el día mundial de la lucha contra el SIDA, el día internacional de las personas con discapacidad, el día internacional de la persona migrante y el día mundial de los Derechos Humanos.
Este Diciembre llegaran significativos cambios en la vida de muchas familias veracruzanas, la llegada de un equipo nuevo a oficinas de gobierno, nuevos rostros, nuevas personas, nuevas encomiendas, la oportunidad de un cambio, ese tan esperado para la ciudadanía, sin embargo con la llegada también está la partida, las ausencias, las despedidas y aquí quiero hacer un alto, estas despedidas que muchas y muchos están viviendo, las mas de las personas que han entregado parte de su quehacer para y por Veracruz, presenciamos la partida de mucha gente, algunos entre lagrimas con más de 15 o 20 años de trabajo en las dependencias, de ellas y ellos, no podemos y no debemos asegurar, colaboraron al saqueo que se vivió a nivel Estatal, es ilógico y absurdo pensar que todas las personas de la Administración Pública se prestaron a los actos de corrupción, muchas, las más de las que conozco jamás se vieron favorecidas dentro de la elite de poder, gente que cometió el único error de ver y callar o quizás alzar la voz y ser relegada, arrinconada, aquellas personas que simplemente no participaron pero estuvieron durante esta administración o mucho antes.
Con motivo del día mundial de los Derechos Humanos y el marco a su conmemoración este 10 de Diciembre, sin duda será obligado preguntarnos si lo que estamos viviendo es la consideración inalienable de lo que entendemos por derechos humanos si partimos de que; todos los derechos humanos, sean civiles o políticos conllevan derechos indivisibles, interrelacionados e interdependientes, como pueden ser el derecho a la vida, a la igualdad ante la ley, a la libertad de expresión, el derecho al trabajo, a la seguridad social y a la educación, los derechos colectivos que obligan al desarrollo y la libre determinación, cuando como sociedad se logra avanzar en uno de estos derechos se facilita el avance en los demás, por lo tanto la privación de un derecho afecta negativamente a todos los demás y violenta de manera superior en lo individual como en lo colectivo, es así que debemos hacer respetar nuestros derechos humanos y los derechos de los demás. Partir de la premisa de igualdad no sugiere que quienes equivocaron el actuar, obliguen a que todas aquellas personas cercanas merezcan ser tratadas de forma violenta o discriminativa.
Por ello la ley sugiere que se conste con un trato igualitario y basado en los derechos humanos, no obstante el cambio, al final son personas y sus derechos los que están siendo juzgados durante este tránsito por un cambio político-laboral-social y económico.
No debemos perder de vista que durante este cambio, son mujeres y hombres quienes se encuentran en una transición, muchos son amigos, hermanos, primos, conocidos y conocidas, personas con parentescos, la sensibilidad es aún mayor, se debe propiciar un cambio afable, amable, paciente, como todo cambio requiere. El estado ha sido muy lastimado, la ciudadanía se encuentra aun demasiado golpeada por los sucesos violentos, por el saqueo y la traición, no requiere más dolor ni más odio. Sino la consideración de que al final somos una entidad basada en personas nobles con mucha necesidad de un cambio social.
Urge un buen timonel de esta embarcación, un cambio sustancial donde sean escuchas todas las voces, sobre todo de quienes de una u otra forma han sido vulneradas y vulnerados, para encontrar un buen camino, un buen retorno a casa. La ciudadanía urge a quien hoy le gobierna a poner paz social, no es mediante el miedo, el acoso, la persecución y la burla como se logrará, requerimos de un respeto humano y la garantía de los derechos.
El estado no merece más de lo mismo, amigos y cómplices, necesita un gobierno plural de suma donde las mujeres puedan participar desde la ciudadanía, donde los derechos de las mujeres sean respetados, los derechos de la niñez y juventud sean considerados, el espacio para los adultos mayores, quienes tienen mucho que compartir, donde empresarios puedan aportar para la reconstrucción de la economía estatal, el influyentísimo y las complicidades de grupo, no son la mejor opción, la sociedad civil requiere ser representada en sus diferentes espacios dentro del gobierno estatal, dejemos de ser sectarios, no seamos más impositivos, aprendamos a escuchar la voz ciudadana, es por el bien de todas y todos, de nuestros hijos, de nuestros nietos, de nuestra historia en uno de los estados con mas belleza y valores de este país que es México.
Comprendamos que todo cambio lleva ya en si un desquebranto, no hagamos más hondo ni provoquemos mas luchas innecesarias, aprovechemos estos días de Diciembre para ser tan o más sensibles que antes, consideremos nuestros derechos como los derechos de las demás personas, por el bien de las familias, de la ciudadanía y del estado, que al final todas y todos Somos Veracruz.
Bienvenido Diciembre, bienvenido el cambio…en paz y con mesura.