La voz de un Consejero Político del PRI

En su calidad de Delegada del CEN del PRI, LORENA MARTÍNEZ RODRÍGUEZ tiene la gran responsabilidad de encontrar el justo equilibrio para que se impulse de una vez el trabajo que posicione al Partido Revolucionario Institucional en todo el estado de Veracruz, esto que vivimos es inédito, jamás se había llegado a experimentar tanta adversidad, sin embargo significa más que un momento de crisis, una bagaje de oportunidades para que crezca una clase política que trabaja y sirve bien a Veracruz y que pocas veces ha tenido acceso a posiciones de relevancia. Es el tiempo de una nueva jerarquía, la del trabajo congruente con cercanía a la gente. No más. No menos.
Sin duda es momento de consolidar la Reforma del Poder. Veracruz es un estado de la república, rico en la pluralidad política como lo dijo Enrique Ochoa, Presidente del CEN, por ello de la diversidad de intereses que se conjugan para definir la próxima dirigencia estatal, el ¿Cómo? y ¿Quién? debe ser bien cuidado, pero sin detrimento del tiempo como el recurso más valioso que tenemos en proceso electoral.
Luis Donaldo Colosio nos convocó a la Reforma del Poder desde donde exista una nueva relación entre el ciudadano y el Estado. Comencemos con una nueva relación entre el PRI y los ciudadanos, para recuperar la confianza, para garantizar la preparación, desarrollo, evaluación y fortalecimiento de la militancia, así como de los servidores públicos y representantes populares que deben servir y no servirse del pueblo.
Reformar el Poder comienza desde el interior de nuestro partido, para así garantizar los medios que limiten la conducta de nuestros militantes con cargos públicos. Es darle al Consejo Político Estatal la fuerza de ser verdaderamente un órgano deliberativo, donde las diversas fuerzas de pensamiento y acción, piensen, decidan y hagan lo mejor por Veracruz. Si verdaderamente se quiere cambiar, que sea la expresión de los consejeros políticos la que determine el destino del partido, no la de una sola persona o grupo. Que la deliberación sea productiva, enriquecedora. Que el papel de los consejeros se defina en las comisiones estatutarias motivando a que su dinámica de trabajo sea permanente. Que nunca más sea solo un órgano para levantar la mano y ratificar las decisiones ya tomadas en la cúpula. Que los consejeros políticos municipales se reactiven y trabajen, porque la garantía está en que miles de mujeres y hombres como gente de bien, de trabajo honrado, creativo, fecundo y productivo, garantizan con su prestigio triunfos contundentes. Que la militancia desde los comités seccionales, estructure su estrategia basada en el servicio a la comunidad, a la organización de soluciones y coherencia en las principales demandas de su comunidad.
Es nuestro deber impulsar las ideas con acciones, de rescatar nuestra ideología y abrir nuevos caminos de la reflexión y el pensamiento, hacer de la ideología nuestra fortaleza y para ello que se constituya un centro de investigación social que guíe el análisis para la reforma del poder de nuestro propio partido. Ya debemos terminar contundentemente con la improvisación, con los gatopardistas que un día son rojos, al otro amarillos, después azules y al final dicen que siempre fueron rojos. Es dignificar la militancia, es darle su lugar y oportunidad a los verdaderos priístas. Es reconocer el trabajo de la base, de quienes poseen prestigio y con su palabra cumplen compromisos sirviendo más allá del poder por el poder mismo.
Que los despidos de personas que trabajan en el gobierno del estado es un atentado a los derechos humanos y laborales, en especial a quienes son buenos trabajadores, porque mañana ya no tienen para la despensa, para la colegiatura, para la renta, para lo básico. Exigimos justicia, exigimos no a los aviadores, no a los corruptos, no a los que abusan del poder. Pero si respeto a los derechos de los verdaderos trabajadores y la oportunidad de ser evaluados en su desempeño, eficiencia y eficacia antes de correrlos indiscriminadamente. El PRI debe defender la causa de los despedidos.
Es imprescindible que la nueva dirigencia sea vigorosa, sensible y comprometida con la militancia, con las causas sociales y no nada más con las posiciones electorales. Que abra las puertas del partido a todas la expresiones, privilegie la ideología y se sostenga en la práctica. Que diga la verdad cuando si se puede o cuando no. Que se sustente en la legalidad su arribo, desarrollo y crecimiento. Que la legitimidad de sus decisiones sea con el consenso y la consulta, que se apoye en el Consejo Político Estatal y no solo le utilice. Exigimos una dirigencia sensible y capaz de movilizarse en cada rincón de Veracruz, sin poses ni privilegios, que esté presente en los 212 municipios, que camine con la gente de bien, que haga posible un proyecto real y auténtico. Queremos una dirigencia que no se enclave en una elección, sino en un proyecto político que trabaje incansablemente por amor a Veracruz con visión de mediano y largo plazo. Que sea capaz de convocar a las mujeres para la movilización y las candidaturas. Que impulse a los jóvenes con ética y valores, que haga un Consejo de Ancianos que le aconseje y escuche. Todo por una genuina presencia con respeto al pueblo. Con un sistema de evaluación y justicia partidaria para reconocer lo bien hecho y señalar los actos que solo degradan la actividad política y perjudican principalmente al pueblo.
Es tiempo de trabajar y de demostrar nuestra voluntad y determinación de servir a Veracruz. Cada día somos más los que queremos un cambio con rumbo y responsabilidad. Por que solo con ideas, trabajo, congruencia legal y legítima los imposible se hace posible. Es tiempo de integrar un movimiento interno que impulse y construya LA REFORMA DEL PODER.
Por lo que propongo acciones inmediatas: Integrar las comisiones del Consejo Político Estatal para el análisis y generación de programas operativos. Dinamizar los Comités Directivos Municipales, evaluando su desempeño y delineando la estrategia basada en la información y desempeño. Evaluar y fortalecer la estructura electoral, con reconocimiento al profesionalismo. Integrar una estructura de delegadas y delegados basados en la experiencia, conocimiento y prestigio de honradez y honestidad. Diseñar la plataforma electoral congruente a las realidad contemporánea de Veracruz, sin detrimento al descontento social y a la demanda de personas moralmente solventes. Reconocer a los presidentes de comité seccionales por su trabajo con impulso a sus demandas y gestiones. Con el propósito de honrarles por ser el eje político de nuestro instituto. Todos los militantes debemos pagar las cuotas que establecen los estatutos, para lograr el autofinanciamiento. Hacer de la capacitación un elemento diario y obligatorio para todas y todos. Impulsar como nunca la ideología y reflexión política, haciendo de la Fundación Colosio nuestra principal instancia de investigación social, producción editorial y fomento a la cultura política. Crear la Secretaría de Fortalecimiento Partidista, tal y como existe en el CEN, con el objetivo de impulsar la Conferencia de Honor que define los estatutos y reconoce a los buenos priístas.
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