“Tener 60 años es tener dos veces 30 años, es entonces reconocer la densidad y riqueza del ayer, y lo frágil del mañana; es estar dispuesta a vivir intensamente la década que se abre, es ya no posponer los sueños y hacerlos realidad en la medida de lo posible. Tener 60 años es por fin saber quiénes son tus verdaderos amigos y amigas. Tener 60 años es burlarse de todas las dietas de las revistas femeninas. Tener 60 años es conversar con la soledad y nunca sentirse sola con ella. Tener 60 años es ya no pedirle permiso a nadie para cumplir un viejo sueño. Tener 60 años es asombrarse de lo que ha logrado con sus hijos o con sus hijas que ya están en la década de los 30. Tener 60 años es entender el misterio de la vida. Hoy, doy la bienvenida a mis recién inaugurados 60 años”. Es parte de lo que escribió en Colombia Mirta Núñez.. “Adolescentes a los 60, crecimos escuchando a los Beatles, bailando twist, admirando a los hippies, protestando la guerra de Vietnam, dibujando en todas el símbolo de la paz, vistiendo pantalones campanas y minifaldas y demandando “paz y amor”, agregan en “Escribiendo en voz alta”.