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24 Horas

Carlos Salomón Villuendas Adame, conductor del BMW que chocó en Reforma, fue vinculado a proceso -antes llamado auto de formal prisión- luego de más de 6 horas de audiencia en la que el juez encontró elementos de responsabilidad penal; en el accidente del que resultaron muertas cuatro personas.

Poco antes de las 19 horas terminó la audiencia que empezó a las 12 en punto, con un receso después de las 5 pm, en la que se estableció que el Ministerio Público tendrá que presentar pruebas de lo que se acusa.

La jueza de control, Gloria Hernández Franco, determinó vincular a proceso a Carlos Villuendas, por el delito de homicidio culposo agravado.

La impartidora de justicia dictó que no alcanza fianza y no le otorgó beneficio alguno por lo que mientras se desahoga este proceso, el imputado de 33 años quedará preso en el Reclusorio Norte.

Durante la audiencia de vinculación celebrada en la sala de Alto Impacto del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) capitalino, el agente del Ministerio Público solicitó a la juez vincular a proceso al imputado de 33 años, ofreciendo diversos datos de prueba, como; las entrevistas de los testigos de identidad de las cuatro víctimas directas; opiniones técnicas en materia forense, de hechos de tránsito terrestre y fotografías; protocolos de necropsia de ley y certificados de estado psicofísico del imputado, entre otros.

AGRAVANTE

El agravante se argumentó por el estado de ebriedad en que supuestamente conducía, pues aunque no se le hizo un examen de sangre; la médico legista, Laura Martínez, asentó que estaba en estado de ebriedad. Lo cual también se comprobará, dados los indicios.

No hay certeza, dijo la jueza, pero hay indicios.

A partir de este viernes se tienen seis meses para el desahogo de pruebas, tiempo que pidió el Ministerio Público para presentar elementos probatorios de la culpabilidad.

Algunas de las pruebas serán los videos del momento del percance y minutos antes; así como los voucher que se pagaron en el bar Barezzito.

La audiencia fue maratónica, ya que la defensa de todas las partes involucradas (inculpado y víctimas) presentaron sus alegatos.

Aunque no se permitió entrada a las cámaras de los medios, trascendió que Carlos Villuendas estaba afligido, cansado, con actitud no positiva pero tampoco triste.
Se dijo que presentaba sangrado en el codo.