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AP

La Biblioteca Nacional de Israel inauguró una base de datos con decenas de miles de manuscritos digitalizados pertenecientes a colecciones alrededor del mundo.

A partir del miércoles, estudiosos e interesados podrán acceder a casi la mitad de los textos manuscritos conocidos desde España hasta Afganistán digitalizados y catalogados online. En algunos casos, fragmentos que estaban separados físicamente durante siglos serán reconectados, aunque sea digitalmente.

La biblioteca se asoció con algunas de las principales colecciones de manuscritos judíos, incluidas la Biblioteca Británica, la Biblioteca Palatina de Parma y la Biblioteca Vaticana para guardar casi 100 mil textos bajo un techo digital.

El archivo incluye unas 4.5 millones de imágenes de 45 mil manuscritos, libros de oración, textos y comentarios bíblicos, filosofía, literatura y ciencias en hebreo, idish, ladino, judeo-árabe y otros idiomas.

Continúan los trabajos para digitalizar los miles de volúmenes restantes.

La base de datos, llamada Ktiv (“escritura” en hebreo), es el cumplimiento de una misión lanzada inicialmente por el prócer del estado judío David Ben Gurión. En 1950, Ben Gurión creó la iniciativa de recopilar textos judíos dispersos en diversas bibliotecas y colecciones del mundo y llevarlos al incipiente estado judío en forma de microfilm.

La nueva base de datos, una asociación con la Sociedad Friedberg para la Preservación de Manuscritos, transforma esa idea en un hecho real y lo adapta para la tecnología del siglo XXI, con imágenes de alta definición y un motor de búsqueda cibernético.

“Hasta donde yo sé, esto no tiene precedente no sólo en cuanto al judaísmo sino que nunca ha habido un proyecto de esta envergadura, que recopile tantos manuscritos provenientes de tantos lugares del mundo”, dijo Aviad Stollman, director de la Biblioteca Nacional de Israel.

Añadió que se buscarán textos de colecciones que aún no han entrado en contacto con la biblioteca, y que la tarea seguramente continuará durante años.

La biblioteca está además tratando de hacer que los textos dentro de los manuscritos puedan ser rastreados con un motor de búsqueda online.