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24 Horas

Alejandro Farah, astrónomo de la UNAM, destacó que el asteroide Florence «potencialmente destructivo» de más de cuatro kilómetros que pasará cerca de la tierra el 1 de septiembre no significará ningún peligro para la humanidad.

El investigador del Instituto de Astronomía (IA) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) indicó que a pesar de que se encuentra clasificado dentro de los Asteroides Potencialmente Peligrosos (PHAs por sus siglas en inglés) pasará a siete millones de kilómetros, es decir 18 veces la distancia de la Tierra a la Luna.

«No representa peligro, su particularidad es que es el más grande de los asteroides que va a pasar tan cerca de la Tierra y que se haya observado. No porque no hayan pasado otros, lo que sucede es que antes no los veíamos, pero ahora ya tenemos la capacidad de hacerlo».

En entrevista, comentó que el asteroide se encuentra clasificado dentro de los mil 786 considerados «potencialmente destructivos», pero hasta ahora ninguno de ellos muestra indicios de una posible colisión con la Tierra.

«Además hay otro dato importante y es que Júpiter es un escudo protector de la Tierra, ya que desvía por atracción gravitatoria a muchos de estos objetos», expresó.

También comentó que el objeto fue descubierto en 1981 por el astrónomo John Bus de la Universidad de Hawái y en lugar de darle su nombre, como acostumbran los científicos que descubren algo nuevo, el investigador decidió nombrar al asteroide como Florence.

«Él tuvo un gesto bonito porque propuso que el asteroide llevara el nombre de Florence Nightingale, que fue una de las precursoras de la enfermería profesional moderna y que ya murió, pero el astrónomo le rindió un homenaje».

Alejandro Farah explicó que los asteroides están compuestos de elementos rocosos y metálicos, y la teoría más aceptada señala que provienen de la formación del Sistema Solar por lo que «orbitan alrededor del Sol».

«Han caído varios asteroides de relevancia y definitivamente alguno importante va a impactar con la Tierra, es un hecho, no se sabe cuándo, pero sí pasará; lo que ahora es cierto es que no será Florence el que impacte este 1 de septiembre, aunque volverá a acercarse a la misma distancia en el año 2500».