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La Jornada

El secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño Mayer, aseguró que pese a la resistencia del magisterio disidente, el presidente Enrique Peña Nieto, “estuvo hoy en Oaxaca”. Lo anterior, luego que esta tarde los maestros inconformes lanzaron cohetones a la delegación presidencial a su llegada a la capital oaxaqueña, lo que generó daños a uno de los cuatro helicópteros de la Fueza Área Mexicana que acompañó a la comitiva presidencial.

En reunión con empresarios, el funcionario federal afirmó que en 2018, el gobierno federal entregará un sistema educativo “radicalmente diferente” al que recibió, luego de recuperar la gobernabilidad del sector, al “superarse las movilizaciones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en Oaxaca, Michoacán, Chiapas y Guerrero”.

Ante representantes de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) de todo el país, recordó que el año pasado había más de 80 bloqueos carreteros en Oaxaca; cierre de la frontera con Guatemala y la autopista Tuxtla Gutiérrez-San Cristóbal de la Casas, en Chiapas; movilizaciones en la Autopista del Sol, en Guerrero, y bloqueo de la vía del ferrocarril en Lázaro Cárdenas, Michoacán.

Este año, afirmó, las escuelas públicas “iniciaron sin problemas el ciclo escolar; se evaluaron los normalistas de esos estados para ingresar al Servicio Profesional Docente, y presentaron exámenes del desempeño los maestros convocados que tenían pendiente el proceso”.

Reiteró que se avanza en la Reforma Educativa, “pese a que algunos grupos sugirieron que se aplicara de manera diferente entre esos estados y todo el país, pero el presidente de la República no cedió y se mantiene el avance”.

Expresó que cuando empezó a aterrizar la reforma, los maestros se dieron cuenta que los representantes de la CNTE “les mentían sobre una supuesta pérdida de plazas, por lo que los docentes aceptaron seguir su carrera a través del mérito, y no por la venta o herencia de plazas, ni por participar en las movilizaciones magisteriales”.

Aseguró que los padres de familia también apoyan la reforma Educativa, al conocer que no se privatizará la educación, y que no se venderán los libros de texto. También reiteró que se invertirán 80 mil millones de pesos para mejorar la infraestructura educativa, contra los 20 mil destinados para ese rubro por las dos administraciones anteriores.