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EFE

El Nobel de Economía Paul Krugman ve al líder izquierdista Andrés Manuel López Obrador más parecido a Luiz Inácio Lula da Silva que a Hugo Chávez, y señaló que, de ganar las presidenciales en 2018, su fama de populista afectará la relación entre Estados Unidos y México.

En un simposio organizado por The New York Times en la Ciudad de México, el economista afirmó que en la prensa estadounidense se retrata a López Obrador, líder del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), como un “populista peligroso y que amedrenta”.

No obstante, en México la gente está “más relajada y menos preocupada” por el político, que lleva meses siendo uno de los preferidos por los mexicanos para las elecciones presidenciales de 2018.

Para Krugman, López Obrador se asemeja al ex Presidente brasileño Lula da Silva, que en un inicio fue retratado como “un hombre que asustaba y era un radical”, pero al final fue “un buen gobernante”.

No obstante, no dudó en que si López Obrador gana la Presidencia, desde la prensa y la política estadounidense, y sin importar “si es muy razonable”, se lo representará como “la reencarnación de Hugo Chávez”, fallecido en 2013.

“Y esto traerá problemas reales sobre cómo gestionaremos y afectará la relación bilateral”, dijo.

Por otro lado, consideró que las multinacionales asentadas en México, algunas desde hace décadas, no “entrarán en pánico” si López Obrador llega a la Presidencia.

Por su parte, el economista Gerardo Esquivel estimó que la retórica de López Obrador será difícil de poner en práctica si es Presidente.

Especialmente en sus promesas de cancelar o modificar algunas de las reformas impulsadas durante la actual Administración (2012-2018) con el consenso de las principales fuerzas políticas, como la educativa o la energética, que abrió el sector a la iniciativa privada tras casi ocho décadas de monopolio estatal.

“No creo que pudiera echarse para atrás nada de lo aprobado”, dijo el experto, quien consideró que, no obstante, puede haber modificaciones en las forma de implementación de estas reformas.

VE POCO POSIBLE QUE TLCAN SE ACABE

Krugman estimó hoy en un 25 por ciento las posibilidades de que se cancele el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) por las presiones de EU., cuyas demandas calificó de “píldoras venenosas”.

“Acabar con el TLCAN, si sucede, todavía me parece la alternativa menos posible. Diría que hay un 25 por ciento de posibilidades”, afirmó Krugman.

En caso de que se cancelara esta acuerdo comercial entre México, Estados Unidos y Canadá, en vigor desde 1994 y en plena renegociación, el economista estadounidense estimó dos posibles finales.

Uno “suave”, en el que terminaría el convenio pero se seguirían aplicando la reglas de la Organización Mundial de Comercio (OMC), lo que reduciría el PIB mexicano en un 2 por ciento y se perdería certidumbre.

Y el final “duro”, en el que el jefe de la Casa Blanca, Donald Trump decidiera, por ejemplo, imponer aranceles del 30 por ciento a los productos mexicanos, lo que generaría un impacto mucho más negativo en la economía.

“De cualquier manera, México va a sobrevivir, tiene fuerza de trabajo y ha adquirido posibilidades de manufactura”, aseguró el Nobel.

Esta semana se celebró una complicada cuarta ronda de negociaciones del TLCAN en Washington, que se ha cerrado sin avances y con la retórica del Gobierno de Trump más encendida que nunca al considerar que ni México ni Canadá atienden sus demandas, lo que llevó a extender las conversaciones hasta 2018.

El Nobel criticó peticiones del Gobierno estadounidense como la revisión quinquenal del acuerdo comercial, al considerar que esto quitará certidumbre a los empresarios.

Además, recordó que las economías entre las naciones están muy integradas, por lo que Trump se enfrentará con sus propios empresarios si cancela el tratado.

No obstante, estimó que el presidente de Estados Unidos puede cancelar el TLCAN, tal y como busca hacer con la reforma sanitaria impulsada por Barack Obama en 2010.

“Como acto de venganza, ira, o por inseguridad, (Trump) puede destruir el TLCAN”, opinó el economista.

Positivamente, Krugman estimó que el Congreso no respaldará la Administración de Trump sobre este acuerdo que detonó el comercio entre los tres países, al pasar de 290 mil millones de dólares en 1993 a 1,1 billones de dólares en 2016.

De esta manera, el Nobel de Economía pronosticó que las negociaciones del TLCAN -que deben cerrar en el primer trimestre de 2018- concluirían con cambios “cosméticos” que le permitirán decir a Trump: “Me salí con la mía”.

En este diálogo, Krugman señaló que el TLCAN fue positivo para acercar México a Estados Unidos e impulsar la democracia, pero no fue efectivo en “construir desarrollo” y recortar la brecha de desigualdad entre la población mexicana y entre los tres países.

En este punto, el economista Gerardo Esquivel consideró también que el TLCAN no tuvo “el impacto deseado” y atribuyó un menor crecimiento del país a la falta de inversión en infraestructura y educación, especialmente.

La corrupción, agregó, también afecta al crecimiento de un país que, a diferencia de algunas pujantes economías asiáticas, carece de “una visión estratégica de desarrollo”.

Una eventual cancelación del acuerdo comercial, explicó, tendría efectos asimétricos.

“Si se acabara el TLCAN, habría zonas del país sur-sureste donde tendría pocos efectos, pues funcionan a efectos prácticos como economías cerradas. Los más afectados serían estados de centro y norte del país”, donde hay más conexión con el vecino del norte y una industria más desarrollada, afirmó.