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SinEmbargo/Infobae

Son la generación más polémica y criticada. Despreocupados, adictos a la tecnología, mucho se ha dicho de los millennials o Generación Y- los jóvenes nacidos entre 1982 y 1999-, que son objeto de estudio constante alrededor del mundo. Y también lo son sus vidas amorosas. A pesar de la cantidad de aplicaciones para conocer personas con sus mismos gustos y preferencias, encontrar el amor parece ser para ellos más difícil que para otras generaciones.

En el año 2017, un estudio de la Universidad de San Diego reveló que esta generación no tiene en la lista de sus prioridades el sexo. Otras investigaciones realizados en años anteriores afirman, además, que estos jóvenes adultos no pueden establecer relaciones duraderas, ya que se resignan muy rápido. Ni sexo, ni pareja estable.

“Asisto a jóvenes millennials todo el tiempo y los modos de amar dan prioridad a la comunicación virtual, así como a compartir gustos o tener afinidades por ciertos temas. La genitalidad para los jóvenes de este nuevo siglo no es una prioridad, tampoco cumplir con las reglas impuestas por el entorno. Quieren saber de qué se trata esto de ser libres en cuerpo y alma, una revuelta que exige ser sentida”, afirmó el doctor Walter Ghedin, médico psiquiatra y sexólogo a Infobae.

Para estos jóvenes la vida se rige por la digitalización. Foto: EFE

Son los propios millennials los que reconocen los cambios y dificultades que enfrenta su generación para encontrar a su media naranja, planteándose a la vez si realmente ése es el objetivo final que quieren alcanzar. ¿Quieren de verdad encontrar a su alma gemela? La vlogger especialista en esta generación Hannah Witton explicó en su canal de Youtube que una de las mayores razones por las que no encuentran el amor es por tener que salir al mundo real luego de buscar el amor en aplicaciones de citas.

“Eligen parejas a través de las apps porque son una generación que apela a la vertiginosa carrera con la tecnología, donde se aprendió todo, se criaron con ella, son casi nativos de la tecnología y controlan el mundo a través de eso, tratan de buscar pareja de acuerdo a sus gustos y se les dificulta. En líneas generales no encuentran parejas eternas con este método, pero siempre hay excepciones”, afirmó la psicóloga Beatriz Goldberg a Infobae.

Uno de los factores que más destacan ambos especialistas es la falta de comunicación verdadera, producto de una desilusión tras idealizar a una persona mucho tiempo detrás de una pantalla y verla en persona.

“Los jóvenes millennials están más dispuestos a los contactos diversos, se dejan llevar por el deseo, las ganas, la inquietud por saber qué pasa con sus capacidades para seducir y visibilizar sus cuerpos. El deseo no está influido por la presión social de que ‘por ser joven debe ser alto’. Por el contrario, ellos valoran y defienden el deseo sexual personal. Y aún la falta de atracción sexual en las relaciones (jóvenes asexuales) es considerada una manera de orientación que nos les trae conflicto”, enfatizó Ghedin.

Lo que mas caracteriza a estos jóvenes adultos, es que si no les gusta algo, lo dejarán, no luchan por ello. Foto: EFE

“Trabajan mucho con todo lo que es la digitalización, les interesan más las vivencias auditivas y visuales que emocionales, no se aferran a las cosas que puedan crear, son impulsivos y cambiantes, es por eso que les cuesta aferrarse a una sola persona, les cuesta establecerse por una idealización que hicieron y así no pueden sostener relaciones”, dijo Beatriz Goldberg.

Por otro lado, las parejas de jóvenes han naturalizado como “norma” la defensa de los tiempos de cada uno, y, por lo tanto, no existen reclamos; si el otro estudia, trabaja, hace deportes o se reúne con amigos, no es motivo de conflictos. Se busca que la unión de pareja no absorba la vida personal.

“Es posible que en estos últimos tiempos los millennials afronten las responsabilidades con un saber más congruente con lo que quieren. Asisto a jóvenes que trabajan unos pocos meses para juntar ahorros y con ellos irse de vacaciones u otros que se presentan para trabajos temporarios en el exterior y hacer su aventura fuera del hogar”, enfatizó Ghedin, y coincidió Golberg: “Les cuesta establecerse, definitivamente, son cambiantes en todo sentido”.

NO TODO ES ETERNO

“Muchos de estos jóvenes saben que pasado el tiempo tendrán que asumir las mismas responsabilidades adultas para mantenerse a tono con un sistema de relaciones y de valoración social. Sin embargo, la idea de responsabilidad ha cambiado para dar lugar al deseo personal: ¿realmente quiero hacer esto? En el plano sexual es donde más se ve la mirada personal sobre las relaciones y el amor”, concluyó Ghedin.