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Notimex

El Papa Francisco aclaró hoy que ni la fe ni la religión son “espectáculos” que se manifiestan con expresiones grandilocuentes, porque “la palabra de Dios actúa en los corazones”.

En el sermón de su misa matutina, celebrada en la capilla de su residencia papal la Casa Santa Marta, el pontífice exhortó a razonar, vivir y actuar según el cristianismo y no de acuerdo a un “grupito, clase social o partido político”.

“La Iglesia nos dice que debemos convertir nuestras obras, y nos habla del ayuno, de la limosna, de la penitencia: es una conversión de las obras. Hacer obras nuevas, obras con estilo cristiano”, señaló.

Precisó que además de cambiar en las obras, es necesario “convertir los sentimientos” para actuar, por ejemplo, con compasión, y también convertir los pensamientos, no de lo que se piensa sino cómo se piensan las cosas.

Sostuvo que uno puede rezar “todo el credo” y recitar “también todos los dogmas de la Iglesia” pero si no lo hace con espíritu cristiano “no sirve para nada”.

Recordó que al mismo Jesús algún “charlatán” lo cuestionó argumentando que era el hijo de un carpintero y que, por eso, no podía enseñar; fue por ello que comenzaron las murmuraciones, cambió la actitud de la gente y quisieron matarlo.

Así pararon de la admiración, al estupor y al deseo de matarlo, porque ellos querían el espectáculo. Por eso, señaló: “Debe venir uno con el espectáculo para corregirnos. Y la religión no es un espectáculo. La fe no es un espectáculo”.

«La conversión del pensamiento. No es habitual que nosotros pensemos de este modo. No es habitual. También el modo de pensar, el modo de creer, debe ser convertido. Podemos formular la pregunta: ‘¿Con qué espíritu pienso yo?”, indicó.

“¿Con el espíritu del señor o con espíritu proprio, el espíritu de la comunidad a la que pertenezco o del grupito o de la clase social de la que formo parte, o del partido político al que pertenezco? ¿Con qué espíritu pienso yo?’ Y ver si yo pienso verdaderamente con el espíritu de Dios”, apuntó.