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MVS Noticias

El candidato independiente a la Presidencia de la República, Jaime Rodríguez defendió ante empresarios sus propuestas económicas, así como la idea del «moche de manos» para combatir la corrupción.

Al participar en los Diálogos Manifiesto México, organizados por la Confederación Patronal de la República Mexicana, Coparmex, Rodríguez Calderón se pronunció a favor de aumentar el salario mínimo, pero de manera acelerada, no en el largo plazo que proponen grupos empresariales.

Aseveró que, desde su punto de vista, el salario debería aumentar conforme a las capacidades de cada trabajador y para ser remunerador, debería rondar 335 pesos diarios y no quedarse en un escaso aumento de casi 100 pesos, como impulsa la propia Coparmex.

Si el propósito de los empresarios, apuntó, es elevar el salario paulatinamente hasta el 2030, la medida no tendrá ningún beneficio inmediato, porque para ese entonces, muchos de los trabajadores ya habrán muerto.

También propuso bajar el IVA «de trancazo» del 16 al 10 por ciento, así como cambiar la Ley de Coordinación Fiscal, para que los ingresos de la Federación se repartan 50 por ciento para el Ejecutivo Federal y 50 por ciento para estados.

Sobre «mochar la mano» dijo que es una propuesta de penalización «extraordinaria», es decir, que tendría un efecto inmediato contra la corrupción y por ello, la seguirá impulsando.

«El Bronco» recriminó que en el país todavía haya empresarios y ciudadanos que se alteran con ese planteamiento y se preocupan «por una mano», cuando los delincuentes no están dejando ni los «huesitos» de las víctimas, agregó.

«Ahorita ustedes vieron en Jalisco este caso tan aberrante, y que ya se olvidó por la propia sociedad, hay tres madres de familia que están llorando a sus hijos, que ni siquiera los huesitos les dejaron, cabrón», ejemplificó.

«¿Y nos estamos preocupando por una mano? ¡Carajo, en dónde estamos! Necesitamos sacar adelante este país y la autoridad porque estamos en el tratado internacional, pues nos salimos y punto», sentenció.

Afirmó que el problema del país radica en que los gobernantes siguen creyéndose Santa Claus, y regalando el dinero a «los huevones», como se refirió a los beneficiarios de programas sociales, que se han acostumbrado a extender la mano y recibir dinero sin trabajar.

«Los que menos tienen también tienen que chambear», afirmó.

Coincidió con la COPARMEX en la necesidad de crear un Consejo Fiscal Independiente, ajustar la política fiscal y el manejo de los ingresos, porque el Gobierno es «muy gordo» a costa del contribuyente que, en consecuencia, busca cómo evadir impuestos.

Refrendó su intención de bajar el Impuesto Sobre la Renta de 35 a 25 por ciento paulatinamente, solo así el ciudadano tendrá dinero y el Gobierno, ingresos.

También consideró necesario ampliar la deducibilidad en el pago de prestaciones a trabajadores.

En materia educativa, pidió devolver al maestro la autoridad en la escuela y su capacidad de disciplinar incluso «estirando las orejas» a los alumnos, y eso no significa dar poder a los sindicatos.

Expresó que la reforma educativa y la evaluación magisterial deben prevalecer, pero con ajustes, para que el maestro no lo ve a como una agresión. No hay que «echar para atrás los avances», demandó.

Coincidió en regionalización las decisiones económicas, porque la Residencia Oficial de Los Pinos «ya apesta» y eso se tiene que acabar. Hay que tener un presidente itinerante, enfatizó.

En el tema de justicia, se pronunció a favor del nombramiento de un Fiscal General de la República plenamente independiente y autónomo, donde los partidos ni el presidente intervengan.

El tema se ha politizado porque los partidos no han llegado ni llegarán a un acuerdo en ese nombramiento, hasta que se defina la elección, advirtió.

«Hay que atrevernos a tener un Fiscal con suficientes dientes para que los gobernantes se porten bien», expuso.

Cuestionado sobre los casos de corrupción en el país, «El Bronco» dijo que no se atreve a señalar a nadie, pero todos los mexicanos saben cuáles son y quiénes están involucrados. El hecho, remató, es que «hay un desmadre en el Gobierno».