“Para mi salida no negocié con nadie precisamente para dejar en completa libertad a mis simpatizantes de que voten por quien ellos consideren”, dijo Margarita. Ella señaló que no pedirá que voten en contra de López Obrador, aunque su posición personal es de diferencia con la forma de pensar y de hacer política del tabasqueño. “Yo no estoy de acuerdo con la política basada en una persona, en “caudillos”, y no estoy de acuerdo en los discursos de odio de López Obrador”. No dijo a qué candidato apoyaría, pero se entiende que sería a Meade o a Anaya. Ha dado dos golpes espectaculares: 1) Renunciar al PAN cuando ella y su familia tenían una gran tradición de militancia blanquiazul. 2) Renunciar a su candidatura. Y el tercero podría ser la adhesión personal a favor de Anaya o de Meade, a pocas semanas de la elección. Y también pragmática, en función de quién mejor pueda aprovechar el voto útil de los electores indecisos.