Francisco Javier Parrilla Benita, exiliado también, era el profesor de quinto año. Nació un primero de marzo de 1908 en Villar de Cañas, un pequeño municipio de la provincia de Cuenca, en la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha, en la parte central de España, muy cerca de Madrid. Al igual que el resto de profesores del Grupo Escolar Cervantes en Córdoba, Veracruz, formó parte de su plantilla original a la fundación de este en el año 40. El profesor Parrilla, probablemente fue el más reservado entre los profesores del Cervantes, era de pocas palabras pero decía mucho con la mirada. Lo recuerdo todavía hoy, hasta parece que lo estoy viendo parado frente a mí, de figura más bien baja y levemente regordeta, frente amplia, cejas rebosantes, de sonrisa discreta, siempre serio y poco afecto a expresar con sus emociones. En aquella época de la escuela primaria, todavía no era censurado ni mal visto el fumar en espacios públicos cerrados, por lo que el profesor Parrilla, amante del tabaco, se despachaba cuatro o cinco cigarrillos ‘Del prado’ con filtro en plena clase, pocas veces se quitaba el pitillo de la boca en donde se iba acumulando la ceniza en una suerte de equilibrio que evitaba que cayera al suelo. ¡Cosas que recuerda uno de aquellos años! Con Parrilla conocimos el continente americano desde el Mar de Bering y las Islas Aleutianas hasta la Tierra del Fuego, Norteamérica, Centro y Sudamérica, países y sus capitales, y con él aprendimos a dibujar con el polvo raspado con una Gillette de los lápices de colores, a jugar con la luz, las sombras y la perspectiva, o simplemente a dibujar con el lápiz negro. El dibujo y la caligrafía clásica eran dos de sus pasiones y manejaba el pantógrafo con singular destreza. Parrilla fue un hombre estricto a más no poder, tenía muy claro el principio de autoridad que debía imperar en el salón de clases, por lo que su trato a los alumnos era más bien seco. Buscando algo de sus antecedentes en España, me he encontrado con que fue un sindicalista consumado y un árbol genealógico con datos familiares que se remontan hasta el siglo XVII. A la muerte de Franco y una vez restaurada la democracia en su tierra natal, el profesor Parrilla gozando ya de su jubilación regresó a vivir a España en donde falleció a una edad avanzada. Lo escribe Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.