Si alguien tenía prendida una velita pensando en un choque de trenes entre la 4T.1 y la 4T.2 ya la puede ir apagando, pues la presidenta Sheinbaium lanzó ayer tres señales inequívocas de que la cosa no va por ahí, primero descartando conflicto alguno con López Obrador (aunque con variaciones importantes en el plan de seguridad y la colaboración con EU); después saliendo en defensa de Beatriz Gutierrez Mullker en medio de su sainete español, y finalmente acordando con Adán Augusto López, en tanto coordinador de Morena e el Senado. Lo escriben los Trascendidos de «Milenio». Foto de «Forbes México».







