La Suprema Corte arranca etapa de ministros electos… y cercanos a Morena
Los nuevos integrantes del máximo tribunal participaron en una elección histórica –por no existir precedentes de comicios judiciales-, pero expertos alertan por su falta de experiencia judicial, su cercanía con Morena y su imparcialidad en entredicho.
Para el constitucionalista y director del Instituto para el Fortalecimiento del Estado de Derecho (IFED), Raúl Mejía, más allá del cariz ideológico de los nuevos ministros, lo relevante es que garanticen certeza y tengan la capacidad de construir criterios claros y estables.
“Nos puede gustar o no, pero lo importante es que esa ideología se transforme en criterios jurídicos que sean seguibles y que nos proporcionen certeza. Si esto es así, entonces tendremos un Tribunal que puede funcionar adecuadamente dentro de un estado de derecho”, considera.
Hernán Gómez Bruera, politólogo especializado en temas de corrupción del Poder Judicial, plantea que es tal el poder que está por asumir Morena, ahora en el terreno judicial, que prácticamente solo queda esperar a que este partido pueda autocontenerse.
“Yo creo que el gran misterio de todo esto pues va a ser ver hasta qué punto ese oficialismo va ser capaz de poner límites a su propio poder. Porque hoy pues casi que va ser pues de buena voluntad, ya que no existirá ningún contrapeso», alerta.
Gómez subraya la necesidad de que los integrantes del Poder Judicial cumplan su función de ser un poder independiente, pero por voluntad propia, ya que desde su punto de vista no habrá «canales institucionales» que lo obliguen.
¿La SCJN es legítima por emanar del voto?
La elección judicial por la que resultaron electos los nueve integrantes de la Corte ya es cosa juzgada, así que ejercerán su mandato los ministros Hugo Aguilar Ortiz, Lenia Batres Guadarrama, Yasmín Esquivel Mossa, Loretta Ortiz Ahlf, María Estela Ríos González, Giovanni Figueroa, Irving Espinosa, Arístides Guerrero y Sara Irene Herrerías.
Aunque los resultados son firmes, la crítica quedó, pues casi la mitad de los integrantes de los dos órganos que le dieron validez (el Instituto Nacional Electoral y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación) expusieron su rechazo al considerar que no fue un proceso plenamente democrático.
Los comicios judiciales del 1 de junio tuvieron la más baja participación ciudadana en elecciones de carácter nacional (12.9% de los electores posibles), y hubo casi 27 millones de votos nulos, inválidos o no marcados, amén de estar «manchados» por la difusión masiva e ilegal de acordeones para guiar la votación, por lo que consejeros y magistrados alertaron que no hubo voto libre.
Para Raúl Mejía Garza, del Instituto para el Fortalecimiento del Estado de Derecho, además de esas condiciones en que llegan los nuevos ministros, la incertidumbre seguirá, pero ahora en cuanto a criterios legales y capacidad técnico-jurídica.
«Las circunstancias de su llegada (a la Corte) son por lo menos lamentables, por varias razones, primero porque el procedimiento de elección fue muy cuestionado, con muy poca participación, donde todos nos dimos cuenta de que hubo influencia, no sabemos exactamente de quién, pero claramente de agentes externos por vía de los acordeones que no fueron reconocidos ni siquiera como como indicio por parte del Tribunal Electoral”, expone.
A esos problemas de legitimidad, considera Mejía, se suma que los nuevos ministros no parecen estar preparados para lo que viene.
“Viendo los perfiles de los nuevos integrantes de la SCJN, sin querer denostar a nadie, esto no es personal, sino es una evaluación específica, realmente dejan a desear muchísimo”, sentencia.
«No hay elementos para evaluar las condiciones en las que estas personas generan sus criterios jurídicos más allá de su afinidad al régimen actual”
Mejía enfatiza que un tribunal constitucional como la Corte debe resolver asuntos complejos con base en reglas procedimentales muy estrictas, leyes especializadas y «condiciones técnicas» de interpretación, para dar claridad y certeza a todos los que reclaman justicia.
«Eso requiere capacidad, conocimiento técnico y (…) al remover a los juzgadores con una Reforma Judicial como la vigente, perdimos una continuidad de evolución de un tribunal y de un Poder Judicial de muchísimos años”, sostiene.
Mi gran miedo es que esta Corte no tenga la capacidad técnica para resolver conflictos complejos. Están confiando mucho que sus equipos técnicos van a lograr sacarlos, sacar al buey de la barranca, pero realmente quienes deberían llevar la posición de la Corte son los ministros, no los secretarios».
¿Habrá Corte morenista?
La elección judicial fue cuestionada por muchos flancos, uno de ellos porque un alto número de militantes, simpatizantes y funcionarios de gobiernos morenistas se registraron como aspirantes y quedaron como candidatos.
Tras la elección y calificación de ese proceso, perfiles morenistas y cercanos a ese partido quedaron confirmados para ocupar lugares en la Corte y el nuevo Tribunal de Disciplina Judicial (TDJ), además de magistraturas y juzgados federales y locales.









