El delantero uruguayo, Luis Suárez, es un gran futbolista. En el juego de ayer, de su equipo Inter de Miami, ante Seattle Soundes, por la final de la Leagues Cup, les dio dos pases de gol, dentro del área, de crack, a Messi y a Allende, para goles casi inevitables, y ambos fallaron frente al marco. Ha sido Suárez un titular indiscutible de la selección de su ,país. Pero tiene su lado oscuro: su comportamiento en el campo. En un Mundial de Futbol de 2014 le mordió una oreja a un jugador italiano, lo que le ocasionó una suspensión de 9 partidos, y ayer, molesto por no ganar el título escupió en la cara a un auxiliar técnico del equipo rival, de edad avanzada. Foto en López Dóriga Digital.








