La llegada de juzgadores electos cercanos a Morena resultó una oportunidad para que cuadros ligados a ese partido se acomodaran en el Poder Judicial y la Suprema Corte de Justcia de la Nación. Políticos, ex-funcionarios, y ex-candidatos jiudiciales afines a la llamada 4T,  así como familiare de morenistas, ya laboran en puestos judiciales claves, independientemente de su formación, méritos o experiencia. Es, por ejemplo,  el caso de Catalina Ramírez Hernández, ex-diputada suplente de Morena en Hidalgo, y el de Surit Romero, morenista y ex-titular de la Profeco. Ambas integran el Organo de Administración Judicial. La nota es de Carina García en «Expansión Política». Foto de Moisés Plablo Nava de «Cuartoscuro».