En comida de amigos de hace unos meses,  Juanito Armenta López contó una buena anécdota: «Hace muchos años, el presidente municipal de una ciudad de la zona centro del estado me invitó a su Informe Anual de Labores que se celebraría en un restaurante. Al llegar al sitio, me di cuenta que había más de 100 personas y estaba por iniciar la comida,  la bebida y la música. El alcalde hizo uso de la voz y comentó que ese era un mejor lugar que el Palacio porque además el Informe es muy corto: «Lo que entró, salió, y sigue algo sobró, aquí nos los vamos a comer y a tomar».