Algunos chefs afirman que es, con hueva, el platillo más sabroso del mundo. Lo comíamos, siempre en el mes de noviembre, en el restaurante «Pelícanos», del finado bigotón, Angel Infante, en la calle de Allende de esta capital. Un amigo cumpleañero de noviembre normalmente invita a su festejo y te advierte que va a haber «caldo de bobo», en un importante restaurante de una vecina ciudad. En los restaurantes donde se ofrece señalan que está prohibida su captura y comercialización, pero varios de ellos sí lo tienen durante este mes.








