Truman era puntual. Era sincero. Trabajaba mucho. No engañaba a su esposa. Pagaba los impuestos. Le desagradaba la ostentación. Era educado. Cumplía su palabra. Ayudaba a sus vecinos. Era respetado en  todo el mundo..  «Desde la infancia  he creído en el honor, la ética y la vida recta como una recompensa en sí misma», decía el Presidente número 33 de Estados Unidos, Harry S. Truman. Lo escriben en el libro «Ser justo en un mundo injusto» de Ryan Holiday. Editorial Penguin Random, 2024. Foto de Wikipedia.