En cualquier país democrático, la actividad de la iniciativa privada es fundamental para su desarrollo económico, la generación de empleos y el pago de los impuestos sobre utilidades que hacen posible que los gobiernos tengan los recursos para operar y para otorgar programas sociales a la personas de menores ingresos, Históricamente en México, el gobierno no ha sido eficiente en el manejo de empresas. Ese no es su fuerte, ni su obligación. Por ello nos da gusto leer este domingo que en Huamantla, Puebla, de acuerdo a nota de Jorge Ricardo, en «Reforma», la presidenta Claudia Sheinbaum expresó: «El estado no puede hacerlo todo,  requiere necesariamente la coordinación con la iniciativa privada para que el pueblo de México viva mejor». Foto de Jorge Ricardo.