Cápsulas Empresariales
Alma Reed, otra figura de la Revolución Mexicana
Otra historia inspiradora de una mujer, esta extranjera, de la época revolucionaria,. Alma Reed, conocida como La Peregrina, por su periodismo sensible, es muy admirada en México. En 1921, después de la Revolución Mexicana, destacó por su defensa de Simón Ruiz, un joven indocumentado mexicano de 17 años, que había sido juzgado y sentenciado a la horca porque su abogado estadounidense le había recomendado que se declarara culpable. Reed escribió a menudo contra la ejecución de menores, y en parte gracias a ella, la constitución de California fue modificada. Oriunda de San Francisco, Calif., Reed viajó a Mérida, Yucatán, después de haber escrito muchos artículos elogiando al gobierno revolucionario de Obregón. La parte más memorable de su historia es su noviazgo con el gobernador local, Felipe Carrillo Puerto. Después de salir de Mérida hacia San Francisco para hacer los preparativos para la boda, se enteró por telegrama que su prometido y otros doce hombres habían sido ejecutados. La imagen es del artículo “Waiting on the Maya Ghosts” (Esperando a los fantasmas mayas) de Alma Reed publicado en el New York Times, 25 March, 1923. La segunda foto es de "Excélsior". Lo escribió Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.
¿Fabada o alubias? Segundo tiempo
Viene al caso que recibí varios comunicados del pasado Carrusel en donde hablo de alubias y de la afamada fabada asturiana. Y quiero dejar claro que para nada intenté cometer con mi guiso un sacrilegio. Miren, y ustedes lo saben mejor que yo, ¿de qué se trata la comida y la cocina el día de hoy?, pues de reinventarse. Alguien cuando leyó mi receta para preparar los frijolitos tuvo la siguiente expresión: ¿Alubias, con chiles en vinagre?, jajajaja. Agradezco la incredulidad, pero en la cocina hasta ahora no se ha escrito la última palabra. Por supuesto que hay recetas de cocinas que son patrimonio de la humanidad que están esculpidas en tablas de bronce, son intocables. Pero quién podría dudar que el pescado a la veracruzana es nuestra versión del navideño bacalao a la vizcaína y así muchos. Por lo tanto y para empezar la auténtica fabada asturiana es casi imposible de replicar en México porque la morcilla no se encuentra ni en el Oxxo, solo en contadas tiendas gourmet que no están al alcance de la mano, lo mismo pasa con las fabes, las asturianas hasta denominación de origen tienen y la morcilla ahumada tampoco es fácil de encontrar. Y la preparación de la fabada es un auténtico ritual de cinco o seis horas. A ver, la receta de mi madre era así de simple como la platiqué, pero tenía dos secretos básicos: el primero, el frijol lo cocía con un trozo de cebolla y tres dientes de ajo, más, ¡ojo!, una “tronquito” de las hojas de laurel; segundo, aquí yo les puse chuleta –mi madre también-, pero el ingrediente principal era un hueso cortado en dos o tres partes de un buen hueso de jamón de cerdo de ‘El Borrego’ –cuando vayan a mi tierra pasen por uno, trae mucha carne y cuando mucho cuesta $20.00- que agregaba a la cocción de las alubias un toque sensacional. Las porciones cada quien le tiene que calcular de acuerdo a los comensales, pero el chorrito de vinagre de los chiles, así como las rodajas de zanahoria, dos o tres chiles y pedacería de la cebolla le otorgan un ligero picor nada desagradable, lo recomiendo. Le lechuga romana troceada es opcional, pero le otorga cierto equilibrio a tan untuoso platillo. Lo garantizo. Lo escribió Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal. Foto de "TripAdvisor".
De don Jesús Reyes Heroles
1) "Respeto para quienes pensando diferente a nosotros, a través de partidos políticos, tratan de disputarnos la confianza del pueblo; respeto, también, para quienes pensando distinto a nosotros, no han querido o no han podido organizarse en partidos políticos. Rechazamos por principio, la infabilidad doctrinal o electoral. La urbanidad en las relaciones políticas es requisito para la convivencia pacífica. Seremos inflexibles en la defensa de las ideas, pero respetuosas en las formas, pues en política, frecuentemente la política es fondo". 2) En la tarea de gobernar, el querer quedar bien con todos, normalmente termina en no quedar bien con ninguno". 3) "La política demanda pasión, pero a la par: mesura, sosiego interno, dominio de sí mismo, para no intentar dominar a otro u otros; aspirar a dominar las cosas no los hombres. Estamos al servicio de la libertad de todos".. "Discursos Políticos". Editorial Madero.
De Manuel Acuña
1) "La felicidad: Un cielo azul de estrellas.. Brillando en la inmensidad.. Un pájaro enamorado.. Cantando en el florestal.. Por ambiente los aromas.. Del jardín y el azahar.. Junto a nosotros el agua.. Brotando del manantial.. Nuestros corazones cerca.. nuestros labios muchos más.. Tú levantándote al cielo.. Y yo siguiéndote allá.. Ese es el amor de mi vida.. ¡Esa es la felicidad!.... Cruza con las mismas alas.. Los mundos de lo ideal.. Apurar todos los goces.. Y a todo bien apurar.. De los sueños y la dicha.. volver a la realidad.. Despertando entre las flores.. De un césped primaveral.. Los dos mirándonos mucho.. Los dos besándonos más.. Ese es el amor, mi vida.. ¡Ësa es la felicidad!".
2) "A una flor": cuando tu broche apenas se entreabría.. para aspirar la dicha y el contento.. ¿Te doblas ya cansada y sin aliento.. Te entregas al dolor y a la agonía?... ¿No ves, acaso, que esa sombra impía.. Que ennegrece el azul del firmamento.. Nube es tan solo que al soplar el viento... Te dejará de nuevo ver el día?... ¡Resucita y levántate! aún no llega... la hora en que en el fondo de tu broche.. Des cabida al pesar que te doblega.. Injusto para el sol es tu reproche.. Que esa sombra que pasa y que te ciega.. Es una sombra, pero aún no es la noche".
Unos tips de cómo se debe tomar el mezcal
Ya en anteriores ocasiones hemos hablado aquí del mezcal, esa bebida 100% espirituosa, que ya los antiguos mexicanos aprendieron a destilar y disfrutar. En el mezcal hay que apreciar muchas cosas, por supuesto su sabor, pero también el color y el aroma, los hay de pechuga, de Guerrero, Oaxaca, Jalisco y Michoacán, pero ahorita mismo tenemos noticias de que en Veracruz ya se está produciendo planta de agave y produciendo un destilado en la zona de Plan del Río. Hay que tomar en cuenta muchas cosas que tenemos que aprender para aprovechar al máximo su sabor y olor, desde servirlo en las copas adecuadas, el precio de la bebida habla mucho, obviamente aunque no necesariamente de la calidad y, en fin, aquí algo que publicó El Universal y que compartimos con ustedes, ojalá sea de su agrado.
A continuación se presentan algunas cuestiones que es importante reconocer cuando se toma mezcal:
1. La etiqueta
Es fundamental poner atención a la etiqueta de la botella. Dos aspectos que se deben revisar son el grado de alcohol, el cual debe ser mayor a 45 grados y que esté hecho 100 por ciento de agave.
2. La botella
Ésta siempre debe ser transparente, esto con la finalidad de observar el perlado (burbujas que se forman cuando se agita la botella).
3. El recipiente
Es común ver que esta bebida se sirve en un vaso tequilero, sin embargo, la manera ideal de tomarlo en jícara, ya que ayudará a que su sabor original se conserve.
4. La "probadita"
Es recomendable que al consumirlo, éste se retenga en la boca por un par de segundos, de preferencia debajo de la lengua, de esta forma el alcohol se descompone molecularmente y pasa al estómago sin mayor parte de su efecto.
5. Sin limón y sal que no es tequila
En realidad, el mezcal no se toma con limón y sal, ya que, contrario a lo que pasa con el tequila, su sabor se pierde.
Lo puedes acompañar con una rodaja de naranja y sal de gusano, pero lo recomendable es que lo tomes solo, en su estado puro para disfrutar su sabor al máximo.
6. Para disfrutar en cocteles
Si se quiere combinar con alguna otra bebida, lo ideal es hacerlo con sabores amargos o ácidos que contrasten con sus notas. El dulce puede acabar con el sabor de este agave. Algunas ideas para combinar son: campari, agua de jamaica, tés herbales, jugo de toronja, tamarindo, maracuyá o canela, nada que sea demasiado dulce.
Pues ahí está y recuerden "para todo mal, mezcal, para todo bien también, ¿y si no hay remedio?, pues litro y medio".
Lo escribe Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal. Foto de Amazon.
¿Ha intentado usted saltar una puerta de tambor de espaldas?
Una puerta de tambor de madera, de esas de las que todo el mundo tiene en su casa, normalmente mide 2.15 o 2.20 metros de altura como máximo, digamos que las que son de un tamaño estándar. Claro que las puertas pueden variar tanto en alto como en ancho, pueden ser del tamaño que el cliente pida, pero el tamaño normal de una puerta es el que le mencioné al principio, bueno pues ahora imagínese a usted tratando de saltar y de espaldas esa altura, ¡poco menos que imposible!, bueno pues el actual récord mundial de salto de altura, marca que data desde 1993, o sea este récord tiene nada más y nada menos que más de 30 años de haber sido impuesto por el cubano Javier Sotomayor (1.95 metros de estatura), es de 2.45 metros, cifra que en condiciones normales para un ser humano francamente me parece inhumana. El salto de altura es de las competencias atléticas que no requiere de otra cosa más que del esfuerzo y del impulso que logre hacer el saltador para superar un obstáculo, una barra horizontal dispuesta a una determinada altura, en este caso de 2.45 metros. ¿No le parece increíble superar esta altura?, para no ir más lejos, ¿haga el intento por superar su estatura, a ver si la supera? Es como para Ripley, o sea, aunque usted… no lo crea. Lo escribió Marco Aurelio Gonzàlez Gama, directivo de este Portal.
¡A huevo!
No tome a mal esta expresión, nada más es un coloquialismo para transmitir mi amor, mi debilidad, vamos, por este sagrado alimento, también popularmente conocido como blanquillo. No sé si ustedes, estimados lectores también padezcan esa debilidad, en mi caso lo traigo en mi ADN, seguro lo heredé de mi padre que, no obstante ser un consumado devorador del producto de gallina, solo unos cuantos meses lo separaron de vivir hasta los 90 años de edad. Desde que recuerdo, mi papá era feliz desayunando, comiendo y cenando huevos. Era tal su afición, que en los años 70 algunos de los huevos que se compraban en el mercado para la casa solían traer dos yemas, bueno, pues ese capricho de la naturaleza era suficiente para que los ojos le brillaran como si hubiera descubierto un tesoro. Lo mismo sucedía cuando una gallina de rancho era sacrificada por mi madre y al destazarla se encontraba con que venía cargada de lo que en ese entonces se llamaba “huevera”, a mi papá le encantaba el consomé rebosado de esas yemas en plena formación ‘huevuna’. Pese a la mala fama que le crearon, los mexicanos somos campeones mundiales en su consumo, nos comemos nada más 23.3 kilogramos en promedio de blanquillos al año, o sea aquello de que era uno de los causantes del colesterol en el ser humano nos tiene sin cuidado. No solo en México sino en el mundo entero ha recuperado su estatus como el ingrediente cardinal de numerosos guisos de los cuales un servidor es devoto: tortilla española, tortilla a la mexicana, tortilla francesa, tortilla de mariscos, omelette, frittata (italiana), rotos, estrellados, fritos revueltos tiernos, motuleños, benedictinos, en salsa, con frijoles, divorciados, rancheros, a la mexicana, tirados, a la albañil, cocido, pasado por agua, con arroz, preferentemente rojo; en capeados, en sopa china, cocido con yema líquida, y en postres como natillas, mousse, leche quemada, crema catalana, torta de elote, tarta de Santiago y ¡rompope!… y la yema cocida pero líquida es deliciosa simplemente con un trozo de hogaza de pan. Bueno, el huevo es tan pero tan chingón, que los griegos y romanos lo utilizaban para pegar baldosas. No coma huevo a huevo, hágalo por gusto, es un alimento maravilloso. Lo escribió Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.
Pasa el tiempo en tu vida... pero tienes que seguir
Ya eres un adulto mayor, casi un octagenario. Y han pasado muchas cosas en tu vida, la mayoría, gracias a Dios, buenas Pero en el camino recorrido has perdido a familiares y amigos muy queridos, y seguido quisieras que regresaran contigo a compartir bellos momentos, aunque fuera por unas horas. Sentirlos cerca, sentirlos próximos. Y sin embargo tienes que mirar hacia adelante. Y cuidar tu salud para seguir teniendo conciencia de la vida y disfrutar lo bueno de ella: las convivencias con familiares y amigos, los afectos, los logros laborales o profesionales, los consejos y apoyos dados y recibidos, la cotidianidad. Tienes que seguir viviendo con decoro, a pesar de que muchas fuerzas y habilidades decrecen y se compensan con una mejor apreciación de los momentos importantes y de las cosas valiosas de la vida. Tienes que seguir hasta que Dios lo decida. Lo escribió Felipe Hakim, directivo de este Portal.
El botanero "El Veinte", en Xalapa
En aquellos años pretéritos, estamos hablando de mediados de los ochenta, o sea ya hace algunos años, era –y sigue siendo- un lugar común ir a comer en la capital a los famosos “botaneros”. De hecho un servidor lo más parecido que conocía eran las cantinas, más eufemísticamente llamados bares, había emigrado de la CDMX en donde esos lugares son verdaderos templos del buen beber y del buen comer –cuando pasa uno enfrente de ellos mínimo hay que santiguarse y en una de esas hasta hincarse-: “El Nivel”, catalogada como la más antigua de la CDMX; “La Ópera”, famosa porque aún aloja un balazo de Pancho Villa en una de sus paredes; “La Montejo”, muy cerca de la Universidad Lasalle en Benjamín Franklin; “La Polar” en el Circuito Interior y el “Gante”, en la calle que lleva el mismo nombre, y para qué le sigo porque van a tildar al que esto escribe de sibarita, la cosa es que en Xalapa empezamos a descubrir esos lugares en los que con una cerveza le sirven a uno una botana muy típica, fue entonces cuando descubrimos el famoso “Veinte”, que está ubicado en la calle de Miguel Alemán 20 y que para no quebrarse mucho la cabeza le pusieron por nombre el número de su domicilio. En aquellos años el “Veinte”, que se me perdone la expresión, era una cantina más bien con facha de cantinucha por la que no daba uno ni un tostón por ella, pero bueno, la cosa era “explorar”, y la primera vez que fuimos ¡qué grata sorpresa!, a la primera chicha que pedimos que nos sirven un caldito (texmole) rojo de puerco, picoso, delicioso, acompañado de sus respectivas tortillas; después, a la segunda güera, te hacen llegar uno o dos tacos dorados de papa o pescado con su respectiva lechuga, crema y queso espolvoreado, pero eso es nada más como abrir boquete, el “Veinte” tiene servicio a la carta con platillos que se han vuelto un emblema de la comida del mediodía: cecina con frijoles refritos y rodajas crudas de chile jalapeño y cebolla con sal y limón; el queso fresco o tipo jarocho frito, servido igual con la misma guarnición y tortillitas, y de ahí una carne enchilada hasta una mojarra al gusto. Hoy el “Veinte” ya no es más lo que fue, ya dejó atrás ese sabor como de barrio y se ha convertido en un lugar hasta “elegantioso”, pero sigue conservando ese sazón en sus platillos único en Xalapa que siempre deja satisfechos a sus comensales, ¡ahh, y una cosa más!, siempre encuentra uno a buenos amigos con los que se ha coincidido a lo largo de todos estos años con los que se disfruta más la visita al famoso “Veinte”. Lo escribió, en 2018, Marco Aurelio González Gama, directivo de "Crónica del Poder". Foto de Facebook.
Un récord que en su momento parecía imbatible
No me gusta vivir del pasado, pero me gusta recordar, lo bueno y lo malo, pero sobre todo lo primero. El día que me olvide del pasado seguramente ya no estaré presente. De la olimpiada del 68, por ser un acontecimiento extraordinario en la vida de este país, me acuerdo de muchas cosas que guardo celosamente en mi memoria, desde el día que Enriqueta Basilio encendió el pebetero olímpico, hasta a los cadetes de los heroicos Colegio Militar y de la Escuela Naval Militar desfilando, una con el Lábaro Patrio extendido y, la otra, con la bandera del Comité Olímpico Internacional, marciales los cadetes, como debía ser, desfilando orgullosos, ¡las fanfarrias!, compuestas por Carlos Jiménez Mabarak, ¡cómo olvidar esas cosas!, pero hubo una competencia atlética en donde se impuso un récord mundial que, en su momento, fue considerado imbatible, y de hecho así fue por más de veinte y tantos años. Se trataba del récord que impuso el estadounidense Bob Beamon en la prueba de salto largo, el hombre saltó la bárbara distancia de 8.90 metros, más del frente de un lote de interés social que es de 7.50 m., o sea la distancia de, más o menos cuatro coches estacionados en batería, uno al lado del otro. Fue hasta 1991 cuando otro norteamericano, Mike Powell, derribó el récord de Beamon en el campeonato mundial de atletismo de Tokio, Japón, con un nuevo WR de 8.95 m., techo que, por supuesto sigue vigente hasta nuestros días. Les dejamos para que recuerden las ’fanfarrías’ de México 68 del maestro Jiménez Mabarak: https://www.youtube.com/watch?v=KbnZpuQXCDA Lo escribió Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.










