Cápsulas Empresariales
De Charles Baudelaire
A la que pasa.
"La avenida estridente en torno de mí aullaba.. Alta, esbelta, de luto, en pena majestuosa.. Pasó aquella muchacha, con su mano fastuosa.. Casi apartó las puntas del velo que llevaba... Agil y ennoblecida por sus piernas de diosa.. Me hizo beber crispado, en un gesto demente.. En sus ojos el cielo y el huracán latente.. El dulzor que fascina y el placer que destroza... Relámpago en tinieblas, fugitiva belleza.. Por tu brusca mirada me siento renacido.. ¿Volveré acaso a verte? ¿Serás eterno olvido?... ¿Jamás, lejos, mañana? pregunto con tristeza.. Nunca estaremos juntos. Ignoro a dónde irías.. Sé que te hubiera amado. Tú también lo sabes".
El vino de los amantes.
¡Hoy es espléndido el espacio!.. Sin freno, ni espuelas, ni brida.. Partamos a lomos del vino.. hacia un cielo divino y mágico... Cual dos ángeles torturados.. por implacable calentura.. En el cristal azul del alba.. sigamos tras el espejismo... Balanceándonos sobre el ala.. del torbellino inteligente.. En un delirio paralelo... Hermana, navegando juntos.. Huiremos sin reposo o tregua.. Al paraíso de mis sueños".
Verde que te quiero verde
"Verde que te quiero verde. / Verde viento. Verdes ramas. / El barco sobre la mar / y el caballo en la montaña. / Con la sombra en la cintura / ella sueña en su baranda / verde carne, pelo verde, / con ojos de fría plata. / Verde que te quiero verde. / Bajo la luna gitana…”, hermosas métrica de Federico García Lorca. Vivimos la era de las hierbas, de las hojas y de los tallos verdes, el veganismo, pues. Desde que tengo memoria –y miren que me asombra su amplitud en el tiempo-, las hierbas siempre han sido parte de mis gustos culinarios. El berro, por ejemplo, esa hierba tan menospreciada en otros tiempos, con ese sabor tan personal entre picante y amargo, ligeramente agarroso, lo devoro desde que era chavo, salpicado de unas gotas de limón y sal de grano. Pero no hay otra hierba igual al cilantro, con ese aroma a México y a chinampa de Xochimilco. Huele y sabe a tierra mojada, como a barro húmedo. Es el ingrediente perfecto para aromatizar y dar sabor a cualquier salsa, desde el pico de gallo hasta a una salsa ligera de tomates verdes aguacamelada. La combinación del cilantro con epazote y tlanepa (voy a abusar de mi localismo, pero así le decimos en mi tierra a la hoja santa o acuyo), más cebolla y chiles serranos o xalapeños es una fórmula imbatible perfecta para carnes y huevos. El cerdo y la res se llevan muy bien con esta fusión, inclusive el pescado y cosas tan delicadas como la hueva de naca. Pero ¿qué me dicen del sofisticado sabor del perejil?, es perfecto para combinarse con la albahaca, cebolla y ajo, y si a esta mixtión le agregamos frutos secos (piñones, almendras tostadas, nueces y anacardos) y bayas rojas, se convierten en un aliño brutal tanto para ensaladas, pastas, carnes, pescados y mariscos (con los calamares y el pulpo a la plancha, ¡ay Dios!). Pero ahí no para la cosa. Desde la hoja de aguacate con frijoles refritos (memelas), verdolagas, apio, el tallo y las hojas; la enorme variedad de lechugas –prueben el kale-; acelgas, espinacas, hierbabuena, con aguardiente, limón, azúcar, hielos y agua mineral se prepara el delicioso mojito o la caipirinha; menta, orégano, fresco y seco; romero, tan europeo, que para las carnes es sensacional; comino, para las barbacoas; espárragos, alcachofas, y con las finas hierbas secas se preparan licores como el vermú y strega; y los deliciosos tepejilotes amateco-cordobeses de diciembre. Y para qué le sigo, solo les digo, coman verde, son sanos, pura fibra y excelentes digestivos naturales. Foto de "Jardineríaon.com". Lo escribió Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.
Buenas frases del escritor chino Lin Yutang
1) "Bromear es una de las cosas amenas de la vida, pero cuesta muchos años de aprendizaje" 2) "Despiértate diariamente a disfrutar un día más de vida sin peleas con nadie". 3) "El tiempo para disfrutar la vida es este momento, y los bienes que tan difícilmente ganaste debes disfrutarlos". 4) "No te preocupes por lo que pasará cuando te hayas ido, porque cuando te vuelvas polvo, no sentirás si te alaban o te critican, si te visitan al cementerio o te olvidan". 5) "No te preocupes mucho por tus hijos, porque ellos tendrán su propio destino y encontrarán su propio camino". 6) "Cuida, en especial, a tus nietos, consiéntelos y trata de disfrutarlos mientras puedas". 7) "Si no puedes vivir una vida bella, debes soñarla". 8) "El destino de los hombres está gobernado por sus acciones pasadas y presentes". Tomado de "Namaste frases de la vida" y de "Mundifrases". Foto de "Frases de famosos".
El poeta León Felipe
Concretamente el 18 de septiembre pasado, se cumplieron 58 años de la muerte del poeta León Felipe (Felipe Camino Galicia de la Rosa, Tábara, 11 de abril de 1884-CDMX, 18 de septiembre de 1968). Miren, vengo escuchando hablar de este gran poeta español desde las épocas de cuando fue secretario de gobernación Luis Echeverría Álvarez, que fue protector y admirador. Era yo muy chico como para comprender el tamaño de poeta que era el también exiliado –en realidad llegó al país desde el 22, gracias a Alfonso Reyes, se regresó a España para volver con el exilio-, pero su imagen quijotesca –fue un quijote antiguo en nuestro tiempo-, de hidalgo, muy característica de un viejo sabio, sosegado y curtido por el el tiempo, ataviado con su boina inseparable que cubría su calva testa, anteojos de intelectual –¡y sí que lo era!- y una barba mediana en armonía con esa imagen de filósofo griego. Más tarde, me empecé a aficionar a sus poemas porque leí algunas décimas que al juglar le dedicó el Lic. Guillermo Cházaro Lagos, con esa lírica muy propia de los versadores de la Perla del Papaloapan. El poeta leonés fue admirado por otros grandes como Jorge Cuesta, Octavio Paz, Tomás Segovia, María Luisa Capella y Carlos Pellicer, ¡y por muchos otros, entre ellos el escribiente! Para terminar esta entrega reproduciré un breve poema que está entre mis favoritos del poeta: Hermano... tuya es la hacienda... / la casa, el caballo y la pistola... / Mía es la voz antigua de la tierra. / Tú te quedas con todo y me dejas desnudo y errante por el mundo... / más yo te dejo mudo... ¡mudo!... / Y ¿cómo vas a recoger el trigo y a alimentar el fuego si yo me llevo la canción? Lo escribió Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal. Foto de "El Cultural".
De don Jesús Reyes Heroles
1) "La obscuridad de una sola idea o la falta de ideas produce ofuscación; la luz del enfrentamiento de ideas, de su lucha, no alumbra, ilumina". 2) "En política, la línea recta casi nunca es la más cercana entre dos puntos". 3) "A quiénes esgrimen ideas, combatámoslos con ideas". 4) "Las ideas no pueden ser juzgadas en tribunales ni menos sentenciadas y mucho menos se pueden fusilar". 5) "Para ejercer con vocación y acertadamente la actividad política se requieren las tres ces: corazón, cabeza y carácter". 6) "Complacer a todos es imposible en un régimen democrático; intentar condescender con todos es no gobernar; es moverse atendiendo a pasiones, ser gobernado; viene a ser un gobierno sin ideas por plegarse a ideas de otros" 7) "Si hay paracaidismo político es porque no se practica la política a la luz del día. En las tinieblas, en la oscuridad, donde los paracaidistas pueden invadirnos, no a la luz del día". Lo publicó Gil Gamés en "La Razón". Foto de archivo.
¿Chileatole o esquites?
Y hablo de comidas sencillas, modestas, para gente sencilla como el que esto escribe –pobremente, digamos-, y es que para los que somos de la región de Córdoba y Orizaba (Fortín, Ciudad Mendoza, Ixtaczoquitlán, Río Blanco, Nogales, sierra de Zongolica, Maltrata, Acultzingo, etc.), cuando hablamos de un platillo típico que se acostumbra comer en aquella zona conocido como ‘chileatole’, (también se le dice chilatole a secas), estamos hablando de una comida que se prepara a base de granos de maíz y rodajas de elote tierno, masa de maíz nixtamalizado, ramas de epazote, azúcar mascabado o morena al gusto, en dos versiones: el rojo que lleva para pintarlo chiles guajillo y un poco de serrano seco, y el verde, que lleva para colorearlo chiles verdes al gusto (cuaresmeño, serrrano o xalapeños). Este platillo que, créanmelo, es una delicia, se acostumbra comer por aquellos lares de manera cotidiana, pero se antoja más en las tardes/noches frías, lluviosas, con neblina y servido humeante, bien caliente. Quienes han comido el chileatole saben que es un caldo turbio por la masa disuelta (‘atoleada’) y molida con el guajillo y el serrano seco, o con los chiles verdes, con granos de maíz generosamente dispuestos y rodajas de elote tierno de uno o dos dedos de grueso. Servido se acompaña de gotas de limón al gusto y un poco de azúcar, ¡delicioso! En lo particular yo lo prefiero por encima de los famosos y populares esquites, que no tienen nada que hacer al lado del ‘chilatole’. En Orizaba hay más versiones a las que les agregan ‘chito’ (que el original es carne de caballo seca) o camarón seco. Repito, comida de pobre, lo acabo de comer preparado en casa, exquisito. Lo escribiò el directivo de este Portal, Marco Aurelio González Gama.
Sólo que llegó la tarde
"Aquí no hay viejos, sólo que llegó la tarde.. Viejo es el Mar y se agiganta, viejo es el Sol y nos calienta, vieja es la Luna y nos alumbra, vieja es la Tierra y nos da vida, viejo es el Amor y nos alienta.. Aquí no hay viejos, sólo nos llegó la tarde.. Somos seres llenos de saber, graduados en la escuela de la vida y en el tiempo, que nos dio el posgrado.. Subimos al árbol de la vida, cortamos de sus frutos lo mejor, son esos frutos nuestros hijos que cuidamos con paciencia, nos revierte esa paciencia con amor". Nos lo enviaron por Whats App. Foto de "bez.es".
Recordando al querido Armando
Nos dolió verdaderamente tu inesperada partida. Confiaba candorosamente en que el virus no podría derribar gigantes como tú, pero me equivoqué.. Nadie, ningún mortal e incluso inmortales como tú están a salvo ante su instinto asesino que no ve trascendencia, legado, posición económica, raza o preferencia religiosa. Que tu muerte nos sirva de lección para hincarnos ante la fuerza de tu tempestad. Querido Armando, contigo me pasó como con Dios, sin verte te adoré porque en verdad las letras de tus composiciones son sencillas pero poéticas. La primera de tus obras que recuerdo es ‘Esta tarde vi llover’, que llegó a mis oídos gracias a que alguien compró en mi casa ese ya legendario acetato de RCA Victor. Ha de haber sido allá por el año 67. Algo tiene de especial esa canción que me dejó impactado desde aquella primera vez que la escuché por propia voz, esa tu voz con un acento tan especial y que después supe que era típico de los que son mayas como tú. Yo no sabía pero ya te venía escuchando desde antes en aquella legendaria radio de los años 60 por voz de la mismísima Angélica María que te cantaba un inocente pero pegadizo “rockcito” llamado ‘Eddy Eddy’. Te voy a echar mucho de menos, figuras como tú siempre hacen falta. Me quedo con lo que dice mi favorita de tus composiciones para rendirte un homenaje póstumo: Te extraño /Cuando camino /Cuando lloro /Cuando río /Cuando el sol brilla /Cuando hace mucho frío /Porque te siento /Como algo muy mío /Te extraño… Foto de Agencia EFE. Lo escribió Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.
"Te invito un café"
"Te invito un café.. Ven acércate al calor de mi soledad.. Hace frío, la tarde está húmeda.. La brisa nos moja el cuerpo.. rasga la espalda, enfría el alma.. y golpea el rostro.. Ven toma un café conmigo para que la taza nos entibie las manos.. Siéntate, toma un café conmigo.. la charla de alguien siempre es buena compañía y nos da calor.. el sabor y aroma del café nos motiva.. a una mutua confesión.. Tómate un café conmigo.. tu plática, sonrisa y compañía.. endulzan mi amargo momento". Es de la autoría de Jesús Reyes Chávez, uno de los mejores lectores de "Crónica del Poder" y a quien felicitamos por su cumpleaños este viernes 10 de julio.
La panza es primero: MAGG
Nunca una sentencia como tal había sido más cierta. Para quien me conoce sabe que, en mi caso, cuando se trata de comida la verdad es que me ando sin rodeos. Pa qué más, me declaro orgullosamente omnívoro. Mientras sea comestible y cocinable le entro a todo, no hago distingos ni discrimino. Y si hay un plato por el que siento una debilidad irreprimible, devoción para que se me entienda, ese es el mondongo, menudo, mole de panza o como simplemente se le conoce popularmente, por la pancita. Toda, cuajo, libro, cacarizo –mi favorito- y/o callo, bien lavadita y tiernamente cocida, servida en una buena infusión caldosa de tomate, ramas de epazote, cebolla, ajo, guajillo y chile serrano seco, acompañada de cebollita picada, orégano seco, chile seco molido y tortillitas de maíz recién echadas, mmm… soy capaz de cualquier crimen porque no me resisto a tan tentadora tentación. Cuando viví en la capital tenochca, junto a un querido compadre del alma nada más andábamos buscando en dónde desayunar una rica panza los sábados, y cuando se me vienen a la mente aquellos estudiantiles años, me froto las manos y no puedo evitar salivar. Y la he comido en mercados, en fondas, en paradores del camino –en Tres Marías, en la México-Cuernavaca, y el de Aguilar Yarmuch estaba mu bueno- y hasta en restaurantes muy fifí en donde se conocen como callos, comúnmente guisados a la madrileña con garbanzos, chorizo y morcilla, pero recomiendo las ‘quecas’ de panza, fritas o con huarache doblado al comal. Y ya sabe usted, nunca me ofrezca invitarme a comer médula, sesos, riñones, hígado, ojo, cachete, tripitas o tuétano porque jamás le voy a decir que no, y ahí usted sabe a lo que le tira. Sobre advertencia no hay engaño. Lo escribió Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal. Foto de Rogelio Ordóñez.









