Son un aliento, son una motivacion, son un orgullo, son una generación de mexicanos que se ha ganado el respeto del mundo, así de simple, aquí un poco más de lo que se ha escrito sobre ellos: “… nunca un grupo de cineastas de habla hispana tuvo tanta influencia. Jamás una cuadrilla de amigos chilangos llevó tan lejos sus postulados. Hubo un tiempo en que Alfonso Cuarón (Oscar por Gravity en 2014) sostenía el micrófono en filmaciones infames, Guillermo del Toro maquillaba a los actores para hacerles parecer muertos, e Iñárritu se ganaba la vida como locutor estrella de una emisora musical. Eran los años ochenta en el salvaje Distrito Federal. De aquella época de miserias y alegrías, junto al fotógrafo Emmanuel Lubezki y al ingeniero de sonido Martín Hernández, ha quedado una amistad profunda. Entre ellos se dirigen por apodos. Iñárritu es El Negro, y Lubezki, El Chivo. Sus familias son próximas, se llaman y comparten cuartel en Estados Unidos. Para muchos críticos cristalizan un boom”. Más en “La edad de oro mexicana”, en El País: http://cultura.elpais.com/cultura/2015/02/23/actualidad/1424668521_495068.html