Hay que reconocerle al hombre su congruencia, ahí estuvo, fiel, a las 8 de la noche (20:00 horas), puntual, «desfiló» por las principales calles de la ciudad, entre un contingente de más de 10 mil feligreses, acompañando a la Dolorosa en su luto. Ni hablar, hay que respetar sus creencias que nunca ha ocultado, su espiritualidad puede su mayor fortaleza. Algunos observadores calculan que el contingente de gente que se dio cita en la Marcha del Silencio el día de ayer en Córdoba pudo haber arañado los 15 mil dolientes.