LA GRAN CONCIENCIA MUNDIAL APOYA A PALESTINA: MUNJED SALEH
-I-
POR IRENE ARCEO
A decir del embajador del estado de Palestina en México, Munjed Saleh, ambos países sostienen unas relaciones históricas. Comenzaron en 1974 cuando el presidente Luis Echeverría visitó El Cairo, Egipto, y se reunió con el comandante Yasser Arafat. En el 75 se abrió en México una oficina de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) reconocida como único y legítimo representante del pueblo palestino que evolucionó hasta convertirse actualmente en una Delegación Especial.
Actualmente, el Gobierno mexicano otorga a esta Delegación Especial Palestina todas las inmunidades y privilegios como una Embajada. Munjed Saleh es el embajador extraordinario y plenipotenciario de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) ante el Gobierno de México. Presentó cartas al presidente Enrique Peña Nieto el 14 de febrero del año 2013 hasta forjar una excelente relación con el Gobierno y el pueblo mexicano.
En fechas recientes, durante el ataque armado de Israel a civiles palestinos, muchos mexicanos expresaron su repudio y condena. Palestina dice estar muy agradecida por la votación del gobierno mexicano en el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas en noviembre de 2012 contra la agresión israelí al pueblo de Gaza, aunque quisiera que un día México tomara la posición de Brasil, Chile, Cuba, Nicaragua, Perú, Uruguay, Bolivia, y muchos otros países de América Latina que incluso retiraron sus embajadores de Israel durante la agresión y detuvieron negociaciones. Según Saleh, México debería tomar una posición más clara porque: siempre ha sido un pueblo de derechos humanos muy arraigados; en el Consejo de Derechos Humanos internacional, el vicepresidente es un mexicano y hay una similitud entre el pueblo palestino y el mexicano-que casi corrieron la misma suerte histórica.
El embajador de Palestina en México Munjed Saleh expuso en el Club Primera Plana, la difícil situación actual de ese pueblo, a fin mover la conciencia de la comunidad internacional para reprobar los crímenes de guerra cometidos por el gobierno israelí sobre la franja de Gaza que han arrojado miles de muertos y cientos de heridos, entre niños y adultos. Al condenar la política intervencionista e imperialista de la Unión Americana, el embajador expresó que el genocidio del pueblo palestino a manos de los israelíes, tiene las características de un nazismo brutal que revive en la historia de la humanidad. Enfatiza que es la única invasión que se lleva a cabo en el mundo, con la vergüenza de la ONU, con el aval y patrocinio de los Estados Unidos y el sentimiento de culpa de Europa, aunque señala que en Gran Bretaña, el 85 % de la población apoya al pueblo palestino, al igual que lo hace América Latina.
Aclara: ‘‘Nosotros tenemos problemas por la ocupación, que es odiosa e inhumana, pero en la política del Estado palestino cualquier judío es más que un amigo; no tenemos problemas con los judíos’’ y en ese sentido aspiran a mantener a dos Estados que convivan en paz, con las puertas abiertas para las relaciones y el comercio, que ambas naciones instalen sus respectivas embajadas y que se termine el conflicto.
Señala: ‘‘No puede ser que Israel cometa tantos crímenes contra la humanidad y siga actuando por encima de las leyes internacionales como respuesta al deseo palestino de entablar la paz en el Oriente Medio. Nosotros estamos en un proceso de paz desde 1994 y no terminamos de culminar nada. Cada intento de negociación o acuerdo de paz comenzamos desde cero, como si no hubiéramos hecho nada, porque Israel lo que emplea en la mesa, es sencillamente la prepotencia. Nosotros aplicamos las resoluciones de la ONU, las normas internacionales, los acuerdos firmados entre nosotros y ellos, simplemente ponen sobre la mesa el factor fuerza”.
En todos sus actos, Israel tiene el respaldo de Estados Unidos y está protegido en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, así desde antes de 1948, en la época del mandato británico, ha eslabonado las matanzas de la población civil del pueblo palestino como las masacres de Deir Yassin y Kebian porque, se armaba, entrenaba y financiaba a las bandas sionistas, mientras al palestino que le encontraban un cuchillo en su casa -que usaba para matar un carnero-, lo mandaban a la horca.
Israel fue, en su esencia un proyecto colonial de Gran Bretaña y las grandes potencias. Después del colonialismo británico y francés, lo que sustituyó a esos dos colonialismos aunque de manera diferente ha sido Estados Unidos, quien tiene intereses estratégicos en el mundo y uno de esos es el Oriente Medio, aunque está muy cauteloso de intervenir de manera directa en la zona. Recientemente el presidente Barak Obama dio a su discurso un nuevo sesgo y dijo: “Ya basta con 48 años de ocupación israelí en el Estado palestino”. Esa expresión y el hecho de que América Latina ya no es más el patrio trasero de EU, sino un patio grande y democrático, obligan a Washington a pensar 100 veces antes de decidir mandar tropas a países antagónicos a sus ideas e intereses (como Venezuela), y permiten suponer al embajador de Palestina que el mundo está cambiando.
ESTADOS UNIDOS E ISRAEL, UNIDOS EN EL COMERCIO DE LA MUERTE.
Cuando Estados Unidos intervino al enviar aviones para bombardear al Estado Islámico hizo una coalición de 40 países, y con ese operativo cobró una jugosa factura y además vendió armas. En la feroz agresión de Israel en contra de Gaza, Estados Unidos lamentablemente, en vez de detener esta matanza contra el pueblo palestino, ha suministrado más armas. Cada vez que Israel se queda con escasez de municiones o armamento, Estados Unidos surte armamento inmediatamente. Ese es el comercio de la muerte.. No hay justicia internacional en Gaza, no sólo no detienen la agresión israelí, sino que financian la agresión. Protegen la posición injusta de Israel en la ONU y en el Consejo de Seguridad. Hace falta que Estados Unidos se comporte de manera adecuada como la primer potencia del mundo, señala el embajador palestino.
Por su parte, Israel está vendiendo y suministrando armas a todos los países africanos. Hay países que venden frutas o petróleo, pero Israel y Estados Unidos venden armamento. Y si venden armamento están interesados en crear conflictos, porque no puedes vender armas en tiempos de paz. Tienes que crear condiciones para la venta de armas. Entonces Israel en 6 años, agredió a Gaza tres veces. Inventan guerras, como lo han hecho en Irak y en Siria, o crean un enemigo para más tarde combatirlo.
EN TERRITORIO OCUPADO: AGRESIÓN, RENTABILIDAD Y DOBLE DISCURSO
Palestina, con el difunto presidente Yasser Arafat y con el movimiento Al Fatah, hizo la Revolución más larga del siglo XX. Después, se renunció a la lucha armada y entramos a un proceso de paz, que tomamos como una estrategia y con el estímulo de la comunidad internacional, a través de las negociaciones políticas, y por la vía pacífica, hemos buscado recobrar nuestros territorios. El presidente Arafat pugnó por construir un Estado Palestino Independiente al lado de Israel, porque nosotros no queremos ver más muertos, más heridos, más derramamiento de sangre. Queremos un mejor futuro para nuestro pueblo y los pueblos de la zona lo que estamos reclamando actualmente es el veintidós por ciento del tamaño de la Palestina histórica: Cisjornadia, Jerusalem oriental y la Franja de Gaza; es decir, menos de un cuarto del territorio palestino histórico. Israel se queda con el setenta y ocho por ciento. En cincuenta años Israel ha ocupado territorio palestino con cientos de colonias. Lo que quedan son parcelitas aisladas territorialmente.
Desde 1994 que empezamos el proceso de paz en Oslo hasta la fecha, soportamos la agresiva respuesta de Israel con más casas demolidas, más colonias que usurparon el territorio; más sangre, muertos; humillación, dificultades en el tráfico y la transportación de nuestros productos.. Es tal la ocupación, que el propio presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abbas, tiene que usar visa para entrar o salir del territorio. El pueblo palestino durante años no ha visto los frutos para la paz. Israel controla la frontera terrestre, aérea y marítima en una ocupación muy rentable para ellos, al grado de que Palestina está obligada a importar frutas de Israel. Franja de Gaza es un territorio de trescientos sesenta kilómetros con casi dos millones de habitantes, que está bloqueado desde hace siete años. No tiene medios de salud, ni combustibles.
Entonces, Israel tiene toda la responsabilidad de la situación del pueblo palestino. Las Naciones Unidas estiman que cualquier pueblo que recae bajo ocupación, tiene derecho a resistir por todos los medios y así, en la última agresión en Gaza, el pueblo palestino intentó autodefenderse como pudo. Sin embargo, no hay punto de comparación entre las fuerzas de Israel y las del pueblo palestino. Israel, es el quinto o sexto ejército más poderoso del mundo y las posibilidades del pueblo palestino son muy limitadas.
Durante la agresión a Gaza, Israel no respetó las resoluciones de Naciones Unidas ni las normas internacionales, y el señor Ban Ki Moon, se mostró muy indignado, porque Israel bombardeó la sexta escuela de Naciones Unidas donde está refugiado más de un cuarto de millón de ciudadanos y lo calificó como un crimen de guerra por lo que los autores debían ser llevados a las cortes internacionales. E l discurso de la ONU forma parte del doble estándar con que actúan las fuerzas internacionales, especial y lamentablemente, Estados Unidos con quien, por cierto, Palestina tiene excelentes relaciones de manera bilateral.
LA ONU Y EU DEBEN REPLANTEAR LA DEFINICIÓN DE TERRORISMO
Munjed Saleh considera que Estados Unidos y Naciones Unidas deben replantear una definición del terrorismo. Porque a veces se toma en cuenta el terrorismo de una persona, pero no el terrorismo de un Estado. Explica: “ Israel, practica el terrorismo de Estado que es mucho más peligroso que el terrorismo individual que está condenado, pero el terrorismo de Estado tiene alcances enormes. A veces en este mundo actual, los verdaderos luchadores de la libertad están llamados como terroristas, y los mercenarios los llaman héroes o luchadores. Entonces me parece que Naciones Unidas tiene que corregir esta terminología”.
Con una reflexión política de matices islámicos, Munjed Saleh concluye: “Nosotros (los palestinos) confiamos en que el mundo está cambiando para bien. Hay más conciencia social y humanidad en los pueblos que se solidarizan con las causas justas. Hemos visto ejemplos notables: Gran Bretaña llegó a las costas argentinas, a las Malvinas, con intenciones de invadir y que pasó?… Aunque el sol nunca se opone a los terroristas de la Gran Bretaña, hoy vemos que enfrenta riesgos de fraccionarse con el problema separatista de Escocia. Pienso que el futuro de los pueblos y los empeños van y vienen… Con EU, hay que tener cuidado, porque es demasiado dinámico (por decir lo menos) tiene mentalidad de cowboy y cuando uno se da cuenta ya te está estrangulando… yo no dije nada”.
Munjed, se despide y sonríe apaciblemente, sin haber probado la comida con los periodistas, pues son los tiempos del ramadán, en el que los musulmanes, practican el ayuno diario. Solamente se puede comer, tomar agua, fumar o tener relaciones sexuales antes del amanecer y después del atardecer….
(Continuación)

Jerusalem “Ciudad de la Paz”
LOS ORIGENES DEL CONFLICTO ISRAEL- PALESTINA
– II-
Por Irene Arceo
Palestina, la tierra que se conoció como Canaán fue poblada por cananeos y filisteos en el 3000 y el 2500 a.C. Y ahí mismo, Los jebuseos, una de las tribus cananeas, levantaron un poblado al que llamaron Urusalim, (Jerusalem), «Ciudad de la Paz».
Hacia el año 2000 a.C. pasó por Palestina otro pueblo semita nómada: los hebreos, conducido por Abraham. Siete siglos más tarde, volvieron, procedentes de Egipto, doce tribus hebreas al mando de Moisés. Se trabaron violentos combates por la posesión de la tierra.
Cuatro siglos después, David unificó el reino judío. Tras la muerte de su hijo Salomón, los hebreos se dividieron en dos reinos, Israel y Judea, que más tarde cayeron en manos de los asirios (721 a.C.) y los caldeos (587 a.C.). En esta última fecha Nabucodonosor destruyó Jerusalem y llevó a los judíos en cautiverio a Babilonia.
Palestina fue conquistada por Alejandro Magno en el 332 a.C y quedó bajo dominio griego. A su muerte retornó al imperio egipcio de los Ptolomeos. Más tarde fue dominada por los seléucidas de Siria. Una rebelión encabezada por Judas Macabeo restableció un estado judío en el año 67 a.C.
En el 63 a.C. Palestina fue incorporada al Imperio Romano que reprimió severamente la resistencia de los macabeos, zelotes y otras tribus judías. Como parte de esa represión fueron crucificados miles de rebeldes, alrededor del año 30 d.C., en los tiempos de Jesús de Nazareth.
En el 70 d. C. el emperador romano Tito destruyó el Templo de Salomón. Años más tarde, en el 135 d.C., los judíos fueron expulsados de Jerusalem y el emperador Adriano construyó una ciudad pagana sobre sus ruinas.
A partir del año 330 Palestina quedó bajo el dominio Bizantino. En el año 638 Omar Al-Khattaab entró en Jerusalem, puso fin a la era bizantina y dio inicio la era árabe-islámica. Según la tradición islámica, en esa ciudad ascendió al cielo el profeta Mohamed (Mahoma), con lo que Jerusalem adquirió carácter sagrado para las tres grandes religiones monoteístas, nacidas de un tronco común.
La fe islámica y el idioma árabe unificaron a los pueblos semitas, excepto los judíos. Con breves intervalos de dominación parcial de los cruzados cristianos y los mongoles, en los siglos XI, XII y XIII Palestina tuvo gobiernos árabes e islámicos durante casi un milenio. En 1516, el Imperio Otomano conquistó Jerusalén y mantuvo allí su hegemonía hasta el fin de la Primera Guerra Mundial.

GRAN BRETAÑA PROPUSO PRIMERO A UGANDA O PATAGONIA COMO NACION JUDIA
Al estallar la Primera Guerra Mundial, Inglaterra había prometido la independencia de las tierras árabes bajo el gobierno otomano, incluyendo Palestina, a cambio de su apoyo contra Turquía, aliado de Alemania. Por aquel entonces los judíos de Europa y, principalmente Rusia, sufrían los pogroms (linchamiento multitudinario, planificado, contra grupos). Había una necesidad imperiosa de tener un lugar donde vivir en paz, sin persecuciones. El mayor anhelo era construir el Estado en la Tierra de Israel, pero teniendo en cuenta este escenario, se planteó la posibilidad de buscar otro lugar de manera alternativa y transitoria. De allí surgen las opciones del Proyecto Uganda y la Patagonia argentino-chilena, lugares que fueron descartados por inviables económicamente y porque la comunidad judía siempre añoro la vuelta a Jerusalem por ser su lugar sagrado desde tiempos bíblicos, donde pequeñas comunidades judías ya estaban allí asentadas.
A partir de 1878 comenzaron a establecerse los primeros asentamientos de judíos en Palestina, impulsados por el movimiento sionista. Alrededor de 25 mil inmigrantes entraron ilegalmente desde el este de Europa. El barón francés de origen judío Edmond Rotschild, apoyaba con dinero las actividades sionistas. En 1895 el total de la población de Palestina ascendía a 500 mil personas: 453 mil eran árabes palestinos y ocupaban 99% de la tierra; 47 mil eran judíos y eran dueños del 5% de la tierra. Entre 1904 y 1914 se produjo la segunda ola migratoria. En 1909 se instaló el primer kibutz (granja colectiva) al norte de Yaffa.
En 1917, la «Declaración Balfour» comprometía los esfuerzos de Inglaterra para la creación de un Hogar Nacional Judío. Los palestinos realizaron su primera conferencia en 1919 y se opusieron, pues aspiraban a la creación de un Estado Palestino Independiente, tal como los británicos habían prometido a cambio de su apoyo durante la guerra.
En 1920 la Conferencia de San Remo garantizó el mandato británico sobre Palestina. Dos años más tarde el Consejo de la Liga de las Naciones promulgó un mandato que promovía el establecimiento en ese territorio de un hogar nacional para el pueblo judío. Durante seis meses los palestinos realizaron huelgas y movilizaciones en protesta por las confiscaciones de tierra y la inmigración ilegal, que tenía por objeto aumentar la escasa población judía y justificar sus aspiraciones territoriales.
Cuando el gobierno inglés intentó restringir la inmigración judía y ofrecer la independencia de Palestina al cabo de 10 años, la resolución fue rechazada por los sionistas, quienes organizaron milicias y lanzaron una campaña sangrienta contra británicos y palestinos. El 9 de abril de 1948, un destacamento de la organización «Irgun», comandado por Menahem Begin, invadió la aldea de Deir Yassin y asesinó a 254 civiles. El terror provocó el éxodo de decenas de miles de palestinos.
Al fin de la Segunda Guerra Mundial, las Naciones Unidas aprobaron la partición de Palestina (Resolución 181). Los palestinos, que constituían el 70% del total de la población y tenían el 92% de la tierra, fueron reducidos al 43% del territorio. El resto fue entregado a los judíos, que representaban el 30% de la población y poseían sólo el 8% de la tierra. Jerusalem se consideró dentro del 1% que quedaría como zona internacional.
El 14 de mayo de 1948 los judíos proclamaron el Estado de Israel que hizo estallar la primera Guerra Árabe-israelí y el conflicto de Oriente Medio. Palestina quedó dividida en tres partes: la que ocupaba Israel; la ribera occidental del Jordán (Cisjordania) que pasó a Jordania, y Gaza, que quedó bajo la administración de Egipto. Unos 700 mil palestinos fueron expulsados de sus hogares, huyeron a los países vecinos y se instalaron en campos de refugiados.
(Continuará)