Lugar:
Fuente:
EFE

Los presuntos autores de los atentados registrados ayer en Bruselas son los hermanos Jalid y Brahim El Bakraui, que supuestamente se hicieron estallar, además de Najim Laachraui, a quien la Policía busca activamente, informaron hoy la televisión pública RTBB y el diario La Derniére Heure.

Brahim El Bakraui cometió un atentado suicida en el aeropuerto de Zaventem, en el que murieron diez personas, mientras que Jalid habría sido el suicida en el metro de la estación de Maelbeek, que causó unos 20 muertos, según la RTBF.

Los hermanos Jalid y Brahim El Bakraui, de 27 y 30 años, respectivamente, y nacidos en Bruselas, estaban fichados por los servicios de inteligencia, aunque no por terrorismo, según el mismo medio.

Jalid había alquilado bajo una falsa identidad la vivienda de la calle du Dries en el barrio bruselense de Forest y ambos podrían ser, según el mismo medio, las dos personas que huyeron de ese apartamento, donde se produjo un tiroteo con la policía y donde se encontraron huellas y trazas de ADN de Salah Abdeslam.

Abdeslam, considerado el presunto cerebro del aparato logístico de los atentados de París de noviembre pasado, fue detenido en Bruselas el pasado viernes poco después de ese tiroteo.

Brahim fue condenado por el tribunal correccional de Bruselas en octubre de 2010 a nueve años de prisión por haber disparado a varios policías con un kalachnikov en Laeken, un barrio de Bruselas, señala por su parte La Derniére Heure.

Además, participó en un asalto en una agencia de cambio en la que el permaneció en el coche y recogió después a los tres asaltantes.

En una persecución posterior al atraco, Brahim disparó a los agentes e hirió a uno de ellos.

Por su parte, en febrero de 2011, Jalid El Bakraui fue condenado a cinco años de prisión por robo de coches.

El tercer sospechoso de los atentados de ayer en Bruselas ha sido identificado como Najim Laachraui, de 25 años y a quien los servicios de inteligencia y la Policía buscan «activamente».

Laachraui aparece en una de las fotografías publicadas por la Policía de los tres presuntos terroristas del atentado en el aeropuerto, indicó la misma fuente.

Si se confirma la identidad, Laachraui lleva un gorro oscuro para taparse la cara y empuja un carrito portaequipajes con una bolsa de viaje, en la que había, presuntamente una bomba.

Se trata del tercer hombre cuya bomba no explotó o que él no hizo estallar, según los medios belgas.

El ADN de Laachraui ha sido encontrado en «material explosivo utilizado en los atentados» en París, en los que fallecieron 130 personas, indicó al diario una fuente cercana a la investigación francesa.

El hombre partió a Siria en febrero de 2013 y está siendo buscado desde el pasado 4 de diciembre.

Laachraui fue identificado con el nombre falso de Soufiane Kayal en un control a principios de septiembre en la frontera húngaro-austríaca, cuando iba acompañado por Salah Abdeslam y Mohamed Belkaïd, un argelino de 35 años muerto por la policía en la redada de Forest.

Había alquilado bajo su nombre una vivienda en la comuna belga de Auvelais, que sirvió para preparar los atentados de París.

Los investigadores también le acusan de haber estado, junto con Belkaïd, en contacto telefónico con suicidas la noche del 13-N.

Según los expertos, hay una «fuerte probabilidad» de que Belkaïd fuera el destinatario de un mensaje corto en el que se decía «hemos partido, comencemos», enviado el 13 de noviembre por la tarde a uno de los kamikazes de la sala de espectáculos Bataclan desde un teléfono localizado en Bélgica.

Laachraui era, según los medios belgas, el responsable de la confección de los cinturones explosivos utilizados en los ataques de París, un extremo que rehusó confirmar la fiscalía.

El ADN de Laachraui se encontró en al menos dos de los cinturones explosivos: uno utilizado en la sala de conciertos Bataclan y otro en el estadio de Francia, lo que quiere decir que esta persona los manipuló, y quizá incluso fabricó, según la cadena de televisión pública francófona RTBF.

La policía encontró además las huellas de Laachraui en la vivienda utilizada en el barrio bruselense de Schaerbeek, donde se cree que los explosivos de los terroristas de París fueron probablemente confeccionados.