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Batanga

¿Por qué el pene y la vagina tienen ese color tan particular? Una pregunta curiosa pero recurrente que algunos valientes lectores se animaron a preguntarnos… ¿tú te lo habías cuestionado?

Bueno, como siempre, estuvimos investigando el asunto. Aquí la respuesta.

¿Por qué el pene y la vagina son más oscuras que el resto del cuerpo?

Respecto al pene, comencemos por lo básico. Como hemos referido en artículos tales como «La ciencia de una erección» y «15 sorprendentes cosas que no sabías sobre el pene», se trata de un órgano sexual externo verdaderamente único.

Su forma, tamaño e incluso coloración, varían en cada persona y su singularidad es, asimismo, totalmente natural. Además, el pene está repleto de vasos sanguíneos, se caracteriza por una flexibilidad muy particular y, entre otras cosas, por una gran cantidad de piel considerablemente delgada.

Esa delgadez en la piel deja traslucir los múltiples vasos sanguíneos por los que transita la sangre que da lugar al cambio en el tamaño, hinchazón e incluso el leve cambio de color que se da según la parte del pene, siendo la cabeza un ejemplo perfecto.

Por otra parte, la delgadez de la piel del pene también resulta en una mayor acumulación de melanina, el pigmento que le da su característico color, en tonalidades comúnmente más oscuras que el resto del cuerpo.

Prácticamente lo mismo sucede con la vagina y sus pliegues (donde también puede determinar aumentos de temperatura), los pezones —tanto en hombres como mujeres— y sobre todo en los pezones de mujeres embarazadas.

Esta es la razón por la que, comúnmente, el pene y la vagina tienen un color más negro que el resto del cuerpo.

Otras razones por las que el pene suele ser más negro que el resto del cuerpo

Otra razón que suele incidir es, lógicamente, el factor genético y hereditario, aunque influye más bien a nivel macro, en relación con la pigmentación del cuerpo en su totalidad y los rasgos particulares que suelen trascender de generación en generación.

A nivel hormonal, según Cameron Rokhsar y Lindsey Bordone, dermatólogos del Centro Médico de la Universidad de Columbia en Nueva York, una diferencia cromática sería la clave.

En este sentido, los niveles de estrógeno y testosterona inciden en la acumulación de los melanocitos, determinando mayores cantidades de melanina en la zona. La producción de las células dentrítica de los melanocitos se dispara durante la pubertad, el momento de mayor revuelta hormonal.

Así, en la pubertad es cuando la vagina y el pene se vuelven más oscuros que el resto del cuerpo, acumulando melanina y adoptando esa tonalidad de por vida.

En conclusión, es totalmente natural. Aún así, ante cualquier duda, lo más recomendable siempre es visitar al dermatólogo o médico de cabecera.