“La libertad es, en la filosofía, la razón; en el arte, la inspiración; en la política, el derecho”.
Víctor Hugo.
Este 4 de junio de 2017 en Veracruz, es tiempo de demostrar nuestra capacidad de decidir con libertad, de hacer posible el sueño de muchos mexicanos que entregaron su vida por el derecho de decidir que tipo de gobierno debemos tener, de abrir espacios a la expresión y a la organización civil con el objetivo de legitimar y defender los derechos humanos y políticos, consolidar social y jurídicamente a la democracia. Cuando miles de mujeres y hombres salieron a las calles a protestar, reclamar justicia y sobre todo exigir el respeto a la vida y a la libertad.
Tan solo hace unas décadas, se luchó porque el poder del voto fuera respetado y legitimado, a fin de que ganara quien más votos tuviera, voto por voto, casilla por casilla, no el que por dedazo llegara al poder y se mantuviera ahí impunemente. Muchos dieron todo para que se derrocara a lo que Vargas Llosa llamó “La dictadura perfecta”, para sacar al PRI del gobierno y que emergieran otras opciones políticas que dieran luz a la verdad.
Fueron ciudadanos que quedaron atrás, como el hijo de Rosario Ibarra de Piedra, Jesús Piedra Ibarra, quien desapareció a los 21 años, él era de clase media urbana, estudiante de medicina y militante de la Liga Comunista 23 de Septiembre. Por su búsqueda, su madre entregó la vida, hasta llegar a ser parte importante de la izquierda mexicana y a quien en 1982, el Partido de la Revolución de los Trabajadoresla postuló como candidata a la presidenta de la república.
La lucha social creció, hasta llegar a la guerrilla, de los años 60´s y 70´s, después de ver como el ejército masacraba a unos jóvenes en el 68, muchos continuaron su lucha, algunos desaparecidos otros encarcelados, como el veracruzano Heberto Castillo, quien apoyó las luchas ferrocarrileras (1959-1960), la de los maestros normalistas (1958), la de los médicos (1965), y en el movimiento estudiantil de 1968, después de resistir oculto por más de 6 meses, fue encarcelado en Lecumberri donde permaneció dos años, quedando en libertad en mayo de 1971.
Cómo olvidar el Halconazo aquel 10 de junio de 1971, día que se conmemora Corpus Christi, cuando una manifestación estudiantil en apoyo a los estudiantes de Monterrey, fue violentamente reprimida por un grupo paramilitar al servicio del estado llamado “Los Halcones”. De los hechos sangrientos nadie se responsabilizó y mucho menos fue llevado ante la justicia.
Pareciera que se les olvida a los viejos y lo ignoran los jóvenes, como se luchó desde la oposición para generar cambios importantes en la vida política del país. Genaro Vázquez y Lucio Cabañas, dos maestros normalistas de la bien conocida Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, lucharon por sus ideales. Así como estos casos conocidos, hay muchos que ni siquiera aparecen en las páginas de la historia, sin embargo cada comunidad, cada municipio de México tuvo su manifestación por la justicia, la democracia y la libertad.
Al ver nuevamente mi credencial de elector de 1985, cuando voté por primera vez, vi un documento de plástico, con solo mi nombre, mi domicilio y logotipos de gobierno, fácil de falsificar. 30 años después veo un documento con 16 medidas de seguridad, imposible de falsificar. Nuestra credencial de Elector, la que emite el INE, es ejemplo internacional de seguridad, a ese grado de desconfianza hemos llegado, sin embargo no debemos olvidar que es producto de la ciudadanización del órgano electoral federal, llegando en el año dos mil a tener el más alto nivel de credibilidad en toda su historia cuando se da la alternancia del poder con el PAN, más no la transición política.
Todo lo anterior es solo una pequeña parte de lo mucho que debemos valorar para pensar y decidir libre nuestro voto.
Ahora las campañas son exprés, digitales y de a mentiritas, de selfis y videos en redes digitales.
Lo más lamentable no es ¿la estrategia? o métodos de cada partido político, lo triste y doloroso es que muchos ciudadanos venden su voto, a cambio de dádivas, dinero y beneficios. Personas que están dispuestas a votar y hacer ganar a quien más dinero de, a pesar de que la realidad es que durante más dinero dan, más van a robar cuando lleguen a gobernar. Son muy pocos los que de verdad quieren hacer bien las cosas como gobernantes. Los que llevan consigo su anhelo de trabajar por el bien de su comunidad. Pero por desgracia, la mayoría de estas personas, no ganan.
Estimadas amigas y amigos: Su voto no tiene precio, posee tres valores fundamentales: el del pasado, presente y futuro.
La degradación que vivimos hoy del sistema electoral mexicano, nos obliga a reflexionar y a tomar en cuenta lo que bien dice el Dr. Francisco Berlín Valenzuela, Director de la Casa de la Cultura Jurídica de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en Xalapa, Veracruz, quien afirma: “Después de las elecciones del próximo domingo, seguramente se hará evidente la necesidad de una profunda transformación electoral que solo será posible con el cambio de las reglas para elegir a los gobernantes en el futuro mediato. México lo necesita y seguramente será para bien de la democracia mexicana”.
Piense y decida libre, es lo mejor.
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