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El peor enemigo de un mexicano es otro mexicano, lo hemos demostrado en el trabajo, atacándonos constantemente con insultos clasistas o incluso discriminándonos una vez cruzadas las fronteras, los muros no son el mayor problema, somos nosotros metiéndonos el pie, prueba de ello son los resultados del primer Módulo de Movilidad Social Intergeneracional levantado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, el cual determinó que a color más claro de piel, más oportunidades para tener empleos mejor remunerados y mejores puestos directivos.
En principios de imagen pública, se dice que a mejor imagen mayor poder de influencia, estudios psicológicos han determinado que las personas consideradas “bonitas” tienen mayores oportunidades de conseguir un trabajo ante una entrevista. Sin embargo, ¿quién determina los parámetros de la belleza? ¿quién nos hizo creer que un tono de piel más claro vale más que otro?, para algunos la culpa está en la publicidad o los distintos consumos culturales, lo cierto es que llegados a este punto tenemos arraigado un racismo contra nuestras raíces que es necesario erradicar.
Otros en exponer la desigualdad y el trato déspota que muchas veces reciben los mexicanos fue recientemente la cervecería Victoria, por medio de un video dónde una mujer rubia de tez clara le gritaba a otra prieta, bajada del cerro dejaron ver algo que se repite en distintos escenarios todos los días. La estrategia de publicidad busca exaltar las raíces mexicanas, que sintamos orgullo de nuestra cultura y para ello comenzó haciendo viral un vídeo donde ocurría todo lo contrario, una vez que la inconformidad de muchos se hizo latente, revelaron que todo había sido actuado, un montaje que representaba el día a día en distintas profesiones y que nos recordaba que todos hemos sido Ladys o Lords pero por fortuna no hemos sido grabados.
En México las personas que nacen en condiciones de pobreza extrema o desigualdad, difícilmente superan tales condiciones, muchos de ellos llegan a considerar algo normal la carencia de oportunidades, el rezago educativo también es mayor entre las personas con tonos de piel más oscura. Y aunque utópicamente podríamos pensar que la educación lo cambia todo, el acceso a la misma deja de ser prioridad cuando otras necesidades no están cubiertas, podríamos pensar en campañas de concientización, pero los males a erradicar son aún más profundos.
Alguien que tiene que colaborar en el hogar para poder subsistir no podría tener en mente continuar con estudios, porque además estos ya no son garantía de tener un buen trabajo. Bastaría con que las grandes figuras de gobierno visitaran las escuelas en la periferia, niños sin zapatos, que no tienen para comer y evidentemente tampoco para útiles representan una minoría del mayor sector en México queriendo hacer un esfuerzo por mejorar, pero la mayoría de estos pequeños deserta salvo que se topen con maestros por vocación que hagan todo por apoyar a quiénes viven en tales condiciones.
Creo que el comercial de Victoria nos obliga a visualizar algo que hemos querido ignorar y si con el tiempo pusimos de moda otras culturas y dejamos de lado valores propios, este es el momento de poner de moda a México, sintiendo orgullo de nuestras raíces que muchas veces son más valoradas hasta que alguien en el extranjero le da sentido, sintamos curiosidad por entender las culturas de nuestro propio territorio y en la medida de lo posible apoyemos sueños que se tornen en realidades, a veces la ayuda que para unos es insignificante para otros representa una gran diferencia en el futuro.
Que no importe el color de piel, sino las ganas de triunfar, las ideas innovadoras y maneras creativas de resaltar nuestro talento y sentir verdaderamente orgullo de ser mexicano, lo mejor de este país es su diversidad, seamos de piel blanca o piel oscura somos mexicanos y como tales debemos cambiar los muros por lazos de unión, los países más desarrollados crecieron apoyándose y aunque ningún nacionalismo llevado al extremo es bueno, este es el mejor momento para demostrar que juntos podemos.