En la alianza Morena-PT-PES, PRI-Panal-PVEM y PAN-PRD-MC no habrá elecciones internas, para elegir a su candidato a la elección presidencial del primero de julio. Así, la precampaña de los tres es una simulación. Desde ya sabemos a quiénes postula cada una de estas alianzas: Andrés Manuel López Obrador, José Antonio Meade y Ricardo Anaya.

Desde hace años se sabe, nunca ha existido duda, que el candidato de Morena-PT-PES sería López Obrador. El liderazgo que ejerce sobre su partido es indiscutible. Él es su fundador y también su gran referente moral. En Morena nadie se atreve a cuestionar su liderazgo y a hacerle contrapeso. Lo que él diga, se hace.

La candidatura de José Antonio Meade fue decidida por el presidente Peña Nieto. La cultura del PRI sostiene que si el presidente de la República es priista éste tiene la atribución de nombrar al candidato de su partido. Es una regla no escrita, avalada por los usos y costumbres, desde la fundación de esa organización, que a lo largo de sus historias ha cambiado de nombre en tres ocasiones.

Ricardo Anaya llega a la candidatura después de un complicado proceso al interior de su partido, que implicó la renuncia de Margarita Zavala, que se sentía la candidata segura, y también al interior de la coalición PAN-PRD-MC donde había otros candidatos apuntados. Al final los otros aspirantes, tanto del PAN como del PRD, declinaron.

Aunque los candidatos ya están nombrados y en razón de eso, como lo estipula la ley electoral, no tendrían derecho a la publicidad oficial en medios electrónicos, por una resolución del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), sí la pueden utilizar siempre que se añada la aclaración de que esa propaganda está dirigida a la militancia del partido.

Esta resolución del TEPJF restableció, por la vía de los hechos, la campaña presidencial de seis meses. La oficial es de 90 días y arranca el 1 de abril, pero la verdadera inició de manera abierta el 1 de enero. En 180 días de campaña pueden pasar muchas cosas. En todo caso es un tiempo muy largo y desgastante para los candidatos.

En esta campaña, los spots de radio y televisión que van a estar al aire del día que comenzó la supuesta contienda interna, que no existe, al día de la elección serán 57 millones. En esta etapa son 11 millones. Una cantidad que no sólo es absolutamente exagerada sino que da lugar, es lo más lamentable, a un tipo de campaña donde las ideas no tienen importancia.

Las primeras dos semanas de contienda anuncian que el núcleo central de la estrategia de los tres candidatos va a ser la campaña negra o sucia. Se vislumbra también que con una gran facilidad se hará uso de las mentiras y acusaciones falsas. La disputa ya comenzó. Nos quedan seis largos meses de un intenso e improductivo ruido mediático.

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