Lugar:
Fuente:
Notimex

La oposición venezolana frenó el optimismo del oficialismo respecto a un avance significativo en la última ronda de diálogo, mientras el presidente de República Dominicana, Danilo Medina, trató de presentar un versión más conciliadora.

“Hasta que no esté todo discutido, no hay nada aprobado. No podemos dar detalles de los avances y quedan aún asuntos pendientes que tienen que ser discutidos en Caracas”, expresó el mandatario dominicano en declaraciones a los medios.

Sin embargo, para el jefe de la delegación del gobierno venezolano, encabezada por el ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez, se firmó un “preacuerdo” al que le faltarían solo “un par de detalles” para su suscripción total.

Horas después, desde Caracas, el presidente venezolano Nicolás Maduro sostuvo en un evento que existe un documento, que según el mandatario estaría por firmarse, que consolidaría la paz entre “la oposición de derecha” y el pueblo.

El mandatario no obstante no presentó el texto, a pesar de que aseguró que tenía las copias del mismo.

“Aquí no se ha firmado ningún preacuerdo. Hay algunos aspectos con ciertos avances, pero no hay ningún preacuerdo en la mano”, reviró el vocero de la oposición, el diputado Julio Borges, reportó el diario El Universal de Venezuela.

Minutos antes de las declaraciones de Borges, algunos integrantes del grupo asesor de la oposición, como el abogado Juan Rafalli y el empresario Jorge Roig, aseguraron que no se había alcanzado ningún consenso que valiera la pena publicar, anticipando lo que parecía el fin inminente de las conversaciones.

Sin embargo, a última hora las partes decidieron darse otra oportunidad, a pesar de que la oposición insistió que la mesa de negociación entre el gobierno y la oposición terminó sin acuerdo luego de tres días intensos de reuniones en República Dominicana.

El tono de las declaraciones posteriores dejó entrever que no todo discurrió con el optimismo y la euforia que quiso mostrar Jorge Rodríguez, para el que ya hay un preacuerdo de entendimiento, del cual no dio detalles.

Minutos antes del desmentido de Borges, el representante del gobierno de Caracas dijo que todo estaba finiquitado. “Firmamos un acta donde están contenidos los elementos del preacuerdo entre la derecha venezolana y la República Bolivariana de Venezuela”, expresó.

Borges aclaró: “No se ha firmado ningún preacuerdo. Debo ser muy claro: No hay un preacuerdo”. Explicó que existía un acta en poder del presidente de República Dominicana, Danilo Medina, en la que se plasmaron los avances logrados.

“Hay otros temas en los que no hay avances. Que quede claro eso. Pero eso no es ningún preacuerdo”, subrayó Borges, quien recalcó: “O se logra un acuerdo integral o no se logra el acuerdo”.

Aseguró que fue difícil construir soluciones y que muchos temas importantes requieren seguir trabajándose. “Es importante que todo el mundo lo entienda, no hay acuerdo hasta que todo esté acordado”, concluyó.

En rueda de prensa, el mandatario dominicano señaló que nada está aprobado. Añadió que las partes iniciarán procesos de consulta para discutir los asuntos que quedaron pendientes.

Mostró a los periodistas el acta de avances de la agenda y dijo que se estableció un plazo de tres a cinco días para una próxima reunión en Santo Domingo. “Tentativamente el próximo lunes se reunirán para tratar de llegar a un acuerdo aquí”.

Dos son los puntos neurálgicos en los que no ha habido acercamiento entre gobierno y oposición: las condiciones electorales y el reconocimiento de la Asamblea Nacional Constituyente.

Según fuentes cercanas a la negociación, el oficialismo no quiere retrasar la fecha de las elecciones presidenciales, aunque la oposición insiste en que se hagan en el segundo semestre del año para garantizar el cumplimiento del cronograma electoral.

Otro de los aspectos que se debatió intensamente fue la solicitud del oficialismo para que se levanten las sanciones económicas. Hubo avances en la posibilidad de abrir un canal humanitario para atender la severa escasez de medicinas y alimentos, y en la liberación de presos políticos.