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Notimex

Los osos polares podrían extinguirse más rápido de lo que se temía, ya que enfrentan una creciente lucha para encontrar suficiente comida para sobrevivir a medida que el cambio climático transforma su entorno, de acuerdo con un estudio publicado hoy.

Una nueva investigación ha proporcionado nuevos conocimientos sobre los hábitos de los osos polares y revelado que estos depredadores árticos tienen un metabolismo mucho más rápido de lo que se pensaba, lo cual significa que necesitan más presas para satisfacer su demanda de energía.

La satisfacción de esos requerimientos de energía, desafortunadamente, parece ir complicándose cada día debido al retroceso del hielo marino, que hace que la caza sea más difícil para estos mamíferos.

Un equipo de investigadores del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) estudió a nueve osos polares en Alaska durante un periodo de tres años y encontró que estos animales requieren al menos de una foca adulto o tres jóvenes cada 10 días para alimentarse y mantenerse.

Cinco de los nueve osos bajo estudio no pudieron lograrlo durante la investigación y perdieron hasta 20 kilogramos de su peso corporal en el lapso de 10 días, de acuerdo con el resultado de la investigación, publicado en la revista estadunidense Science.

“Encontramos un estilo de vida festivo y de hambre: perder focas tenía un efecto bastante dramático sobre ellos”, afirma Anthony Pagano, biólogo del USGS quien dirigió la investigación.

“Nos sorprendió ver cambios tan grandes en las masas corporales en momento en que debían aumentar su volumen para mantenerse durante el año. Esto sugiere que los osos polares no son capaces de satisfacer sus demandas como lo hacían antes”, añadió Pagano.

Los científicos estudiaron a los osos en un periodo durante abril en el transcurso de 2014 a 2016 en el mar de Beaufort, en Alaska, y para hacerlo instalaron collares con GPS en los nueve mamíferos con cámaras de video para medir los niveles de actividad, y también les tomaron muestras de sangre.

Antes se pensaba que los osos polares gastaban relativamente poca energía durante los días en los que a menudo esperan durante horas junto a los agujeros en el hielo, de donde salen las focas para respirar, pero los científicos encontraron que en realidad tienen un metabolismo 50 por ciento más rápido.

Con estudios previos que muestran las últimas caídas en el número de osos polares, las tasas de supervivencia y la condición corporal, los científicos dijeron que la nueva investigación sugiere que la especie enfrenta una situación aún peor de lo que se temía.

El Ártico se está calentando dos veces más rápido que el promedio mundial, disminuyendo el hielo marino del que dependen los osos polares para poder alimentarse, lo que los ha obligado a buscar comida en tierra, muchas veces en los depósitos de basura de los pueblos remotos.