*De Eduardo Galeano: “El miedo de la mujer a la violencia del hombre es el espejo del miedo del hombre a la libertad de la mujer”. Camelot.

LA NUEVA ADQUISICION

Como si fuera un Cristiano Ronaldo, Andrés Manuel López Obrador, desde su war room de la calle Ay Chihuahua, nombró a su nueva contratación, el ex rector de la UNAM, Juan Ramón de la Fuente, un tipo a quien muchos siempre han querido como candidato a la presidencia, pero ahora será el Embajador ante Naciones Unidas (ONU), donde México ha tenido tache por la violación a los Derechos Humanos, mas desde que los jóvenes de Ayotzinapa, en los peores momentos y más oscuros del país, cuando las policías municipales y los alcaldes pueblerinos estaban de la mano de la delincuencia organizada y el Cisen y presidencia de la República y Gobernación, ni enterados estaban. El Ruso AMLO le dijo que vaya viendo bien esas cochinadas (eso es mío), a su lado quien será su jefe, Marchelo Ebrard. Cierta vez de hace años comí de invitado con Juan Ramón de la Fuente, estaba el gobernador Fidel y el expresidente de España, José María Aznar, que ahora lo revive el nuevo chaval que tomó su partido, el PP (Partido Popular), Pablo Casado (37 años, nacido en Palencia), no lo pierdan de vista, será Presidente de España en pocos años, un muchacho brillante, de la escuela de Aznar. En España le han encontrado la cuadratura al círculo, lo que no encuentran los partidos mexicanos, más los vencidos: PRD, PAN y PRI, que se enfrascan en renovar sus directivas con puros dinosaurios, no dando espacio a los bebesaurios, mientras allá llega una nueva camada de jóvenes, entre ellos el nuevo presidente de gobierno, Pedro Sánchez (46 años), aquí van al panteón de los dinos. Ese día de la comida en Boca del Río, Aznar le preguntó a Juan Ramón, qué decía su amigo, en clara referencia al presidente Felipe Calderón. No lo he visto, respondió serio. Cabeceó como Borguetti el buen De la Fuente, ante muchos priístas que ahí comían las manitas de cangrejo y los caldos de camarón. Un tipo brillante, de respeto en el círculo intelectual, un hombre que es aplaudido en foros internacionales y México debe ir a mostrar otro rostro, no solo el que tenemos, el de crímenes, feminicidios, asesinatos, tumbas clandestinas, levantones, secuestros, toda esa chulada que se nos apareció desde hace unos 18 años y nadie ha podido detenerla. Veremos si el amoroso puede.

LOS CAMPOSANTOS

Este escribiente suele ir, algunas veces programado, otras por asuntos de la casualidad, a sitios donde la tragedia se ha vuelto sangre, donde los terroristas han usado sus armas de muerte y matado gente inocente. Fui en su tiempo cercano al sitio donde los locochones de Al Qaeda estrellaron aviones en las Torres Gemelas, en Nueva York. Ahí vi su ceremonial y vi la gran fuente de agua con los nombres de todos los fallecidos. He estado también en Lomas Taurinas, donde liquidaron a Luis Donaldo Colosio. Con los Kennedy, ni se diga, lo mismo a Dallas, en Texas, en ese crucero de la muerte donde tiradores apostados en dos o tres sitios, le volaron la cabeza, al lado de Jaqueline. Ahí ya fui un par de veces, lo mismo a su sitio donde descansan, el Cementerio Nacional de Arlington, en Washington, Virginia. Hace poco anduve en Londres. Es todo historia de reyes y reinas, y de su Parlamento, que tiene 800 años que no encontraban un caso de corruptela, hasta que hace poco un congresista fue cachado y metido al bote. Allá no se andan con cuentos. Haciendo turismo peatonal, de repente, al llegar a una esquina del Puente, encontramos un ceremonial lleno de flores y de fotos y de recuerdos, de cuando el 22 de marzo de 2017 se produjo en el puente, en la plaza del Parlamento y en la zona del palacio de Westminster, en Londres (Reino Unido), cuando un atacante condujo un vehículo por la acera sur del puente de Westminster, atropellando a decenas de personas, causando caos y que finalizó con el atacante muerto por disparos de la policía, tras apuñalar mortalmente a otro policía. El incidente provocó la interrupción de la sesión en la Cámara de los Comunes y del servicio del metro londinense en la estación de Westminster. Fueron pocos los muertos, cinco, pero ha servido ese ceremonial para que, en los puentes hayan fijado barreras de concreto para que no entre ni uno más a atropellar a los miles y miles de turistas, que ahi deambulan. Caminando me lo encontré, y me tomé unas fotos para mi recuerdo. Lo que ve el que vive, diría Ricardo Garibay.

CRISTIANO Y SUS EUROS MILLONARIOS

La ex estrella del Real Madrid, ahora de la Juventus, ese traspaso único porque de los millones de euros que costó su fichaje, la mitad ya lo recuperó el club en la venta de camisetas. Hace algún tiempo, en ese lugar donde los bosques se visten de espinos, el Santiago Bernabéu, sede del Real Madrid, cuando los jugadores iban a firmar contrato de vencimiento, lo que primero pedía el presidente Florentino Pérez, era saber cuántas camisetas se habían vendido, de ese tamaño era la negociación, si estabas a la baja, poco te daban, a la alta, ya ni se diga. La venta de las camisetas es un Producto Interno Bruto del club, tienen tiendas en todo Madrid donde las venden, y los afroeuropeos, esos negros africanos que las venden al suelo, en el piso, y son correteados, las camisetas son un ADN del club, los ingresos son los ingresos, manito, diría Minga. En Turín nació la ‘Cristomanía’, no confundir con el Patrón Mayor, Jesucristo sólo uno, y se vendieron 500 mil camisetas en las primeras 24 horas de salir a la venta, considerando que valen unos 100 euros en promedio, échenle números. Cristiano dejó España y como tenía un saldito con Hacienda, que a nadie perdona, así sea al más encumbrado, pues sacó la chequera y les pagará casi 19 millones de euros y dos años de cárcel, los dos años de cárcel no pagables, la única cárcel es la Juventus, donde guardan grandes expectativas de su llegada. Ganan tanto dinero que Hacienda le encontró un huequito de cuando cobró 150 millones de euros por derechos de imagen, mismos que llevó a un paraíso iscal. Está a mano el hombre goleador y una leyenda del Real Madrid, lo extrañaremos en esas canchas del Bernabéu, donde solía dictar su tipo de juego, admirado por el mundo.

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