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Reforma

La cifra de muertos por el sismo de magnitud 6.9 del domingo pasado en la isla indonesia de Lombok se elevó a 387, señaló el portavoz de la Agencia Nacional de Mitigación de Desastres (BNPB), Sutopo Purwo Nugroho.

Un total de 334 muertes ocurrieron en la isla de North Lombok Regency, donde se ubicó el epicentro del terremoto.

Sutopo adelantó que se espera que la cifra de muertos aumente debido a que las personas fueron sepultadas por deslizamientos de tierra. Hay al menos 13 mil 688 personas heridas y 387 mil 67 desplazadas.

Asimismo, indicó que a lo largo de la semana se han producido más de 500 réplicas de distinta intensidad.

El jueves, un nuevo sismo de magnitud 6.2 provocó la caída de más edificios en Lombok.

«Algunas personas en realidad no necesitan evacuar porque sus casas son lo suficientemente fuertes como para resistir el terremoto, pero han quedado traumatizadas por los terremotos», dijo el alto funcionario del Gobierno, en referencia a las réplicas.

Casi 70 mil casas y edificios, incluyendo escuelas, hospitales, centros de salud pública y mezquitas, también fueron dañados o destruidos, así como seis puentes, bloqueando el acceso a las áreas afectadas, dijo Sutopo.

La Agencia de Climatología y Geofísica en Jakarta indicó que más de 521 réplicas han afectado a la isla desde gran sismo del domingo, con 21 de de magnitudes entre 5 y 6.2.

El portavoz Sutopo anunció que el estado de emergencia, que expiraba este sábado, se ha prorrogado hasta el 25 de agosto.

«En este tiempo, se podrá dar una rápida respuesta debido al acceso que ha dado la Administración a presupuestos y despliegue de personal y equipos», sostuvo.

Por otra parte, el movimiento también elevó en hasta 25 centímetros la isla, de acuerdo con el resultado de análisis científicos.

Usando imágenes de satélite de la isla en los días posteriores al sismo del 5 de agosto, los científicos de la NASA y del proyecto conjunto de imágenes rápidas del Instituto de Tecnología de California hicieron un mapa de deformación del terreno y midieron cambios en su superficie.

Los estudios reflejan que en el noroeste de la isla, cerca del epicentro, la ruptura en la falla elevó la tierra hasta 25 centímetros, mientras que, en otros lugares bajó entre 5 y 15 centímetros.