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AFP

El famoso escritor israelí Amos Oz, apasionado defensor de la paz, cuya autobiografía novelada «Una historia de amor y oscuridad» se convirtió en un éxito mundial, murió este viernes a los 79 años, anunció su hija.

Fania Oz-Salzberger indicó en la red Twitter que su padre murió como consecuencia de un cáncer, y expresó su agradecimiento «a quienes lo quisieron».

«Mi padre querido acaba de morir tras un agravamiento rápido (de su salud), cuando dormía tranquilamente rodeado de quienes lo amamos», añadió la hija.

Su hija lo definió «como un maravilloso hombre de familia, un autor, un hombre de paz y moderación».

Amos Oz, casado y padre de tres hijos, era muy apreciado por todos los israelíes, en particular por su sentido del humor.

Uno de los primeros tributos al escritor provino del portavoz del ministerio de Exteriores israelí, Emmanuel Nahshon, quien calificó su muerte de «pérdida para todos nosotros y para el mundo».

Oz fue internacionalmente aclamado como escritor, pero era también conocido por sus críticas, desde el principio, a la ocupación por parte de Israel de los Territorios palestinos invadidos durante la Guerra de los Seis Días, en 1967.

Últimamente fue muy crítico con las políticas del primer ministro Benjamin Netabyahu, calificando de «creciente extremismo» la acción de su gobierno.

El escritor, nacido en Jerusalén el 4 de mayo de 1939 en una familia de origen ruso y polaco, obtuvo el prestigioso premio Goethe en 2005 en Alemania. Recibió asimismo el premio Israel de literatura en 1998, el premio Mediterráneo (extranjero) en 2010 y el premio Franz Kafka en 2013.

El presidente israelí, Reuven Rivlin, lamentó en un mensaje en Twitter la desaparición de un «gigante de la literatura».

«Una historia de amor y de luz y ahora una gran oscuridad», añadió Rivlin haciendo un guiño a la obra más conocida del escritor.

«La tristeza cae sobre nosotros con el inicio del shabbat», agregó, pues la muerte fue anunciada justo antes del inicio del reposo semanal judío.

Saludado en sus comienzos como el «Camus israelí», Amos Oz reaccionó siempre contra el fanatismo religioso.

«Nunca vi en mi vida a un fanático con sentido del humor ni a una persona con sentido del humor que se hubiera vuelto fanática, salvo en el caso de que lo hubiera perdido», afirmó Oz.

– Candidato al Nobel –

En 1992 recibió el «Premio de la paz de los libreros alemanes», considerado en Alemania como incluso más prestigioso que el premio Goethe.

«En sus obras políticamente comprometidas, Oz da una imagen viva de la sociedad israelí y su pueblo en sus diferentes facetas; describió la diversidad de las voces en el Estado de Israel», afirmó el jurado de ese premio.

Francia le otorgó el título de oficial de las Artes y las Letras y con frecuencia era mencionado entre los candidatos al premio Nobel de Literatura, que nunca obtuvo. También recibió en 2007 el Premio Príncipe de Asturias de las Letras otorgado en España.

Fue percibido como la conciencia de una nación, halago que también le costó críticas constantes por parte de la ultraderecha israelí, sobre todo cuando tuvo iniciativas como aquella de 2011, cuando le envió un manuscrito de sus memorias al político palestino Marwan Barghuthi.

Oz no estaba de acuerdo con los expertos occidentales que asumían «que los israelíes y palestinos tienen que conocerse mejor» para resolver el conflicto de Oriente Medio.

«Esto tiene que resolverse mediante un compromiso que va a ser doloroso y no tomando café juntos», dijo a Paris Review en una entrevista en 1996.

«Ríos de café tomados juntos, borrachos no van a extinguir la tragedia de dos pueblos mirando el mismo pequeño país como el propio y como su único hogar. Es necesario dividirlo. Necesitamos arreglar un compromiso mutuo que sea aceptable», dijo.

En 1978, Oz cofundó el movimiento Paz Ahora, que fue la primera iniciativa en Israel contra los asentamientos y en 1990 dejó el Partido Laborista para integrar la formación izquierdista Meretz.

Su niñez austera en Jerusalén, los últimos años del mandato británico en Palestina, la sombra del Holocausto y la continua amenaza de la guerra en una tierra reclamada por dos pueblos, fueron los temas centrales de su obra.

Entre sus libros figuran «Una pantera en el sótano», «Mi querido Mijáil» (1968), «Fima» (1991) y la aclamada «Una historia de amor y oscuridad», que ha vendido más de un millón de ejemplares y fue adaptada al cine por la actriz israelo-estadounidense de Hollywood Natalie Portman.