La transformación de México solo la hará el pueblo mexicano, que merece un gobierno responsable, fuerte, consolidado, y trabajando dentro de él a las mejores mujeres y los mejores hombres, quienes asistidos por una preparación sólida, arreglos institucionales certeros y herramientas legales y de planeación modernas y funcionales, darán más y mejores servicios a la sociedad, detonando el desarrollo.
Ciertamente, Veracruz vive momentos inéditos en la vida pública, el cambio de régimen federal, el cambio de gobierno estatal y el primer año de gobierno municipal ha generado desconcierto y hasta dudas.
Es tema recurrente que a la caída del viejo régimen, estén ingresando a la función pública personas con cero experiencia y muchas veces sin la preparación necesaria; ello tiene como resultado actos y decisiones de gobierno que crean insatisfacción y hasta desconfianza social, pero ¿Éste es un mal que no tiene solución? ¿Se puede reducir la curva de aprendizaje? ¿de verdad la experiencia hace la diferencia?
¡Por supuesto que el problema de la improvisación tiene solución! en primer lugar hay que juntar lo viejo bueno con lo bueno nuevo, no todos los servidores públicos eran corruptos, había el las oficinas de gobierno verdaderos servidores de carrera que han sido desdeñados por este y otros gobiernos, éstos bien pueden servir de guía y ejemplo a los nuevos funcionarios, por ello es importante que el Gobernador y su gabinete, así como los alcaldes se planteen el contratar a personas con este perfil. Pero cuidado, experiencia no siempre significa conocimiento y responsabilidad, conozco a muchas personas que llevan quince o veinte años en el gobierno y son tan malos en su trabajo como el primer día.
Por otro lado, no es tan malo ser ser nuevo y sin experiencia en el servicio público, incluso puede ser una oportunidad para mejorar las instituciones y crear una nueva clase de funcionarios; lo que realmente resulta nocivo para el buen gobierno, es que estos novatos no comiencen a capacitarse para conocer sus funciones y atribuciones como servidores públicos y no tomen cursos para conocer la construcción del andamiaje institucional del gobierno y comprender de fondo, lo que es la función pública en serio.
El corazón de las instituciones son las personas, son los servidores públicos los que mueven el gobierno y la respuesta a la reducción de la curva de aprendizaje para los nuevos funcionarios, se llama capacitación, esto no es cosa nueva, los gobiernos de países avanzados conocen el valor de ella y invierten buena parte de los presupuestos en cursos para sus empleados gubernamentales, los resultados saltan a la vista, son gobiernos eficientes, menos costosos y con mejores resultados, no obstante, en Veracruz desdeñamos la capacitación.
Les comparto este texto que tiene un gran valor, que debe servir de ejemplo y mensaje contundente para los nuevos gobernantes que tenemos: “Señor, la gran mayoría de los servidores públicos están mal remunerados… El resultado de esto, es que hombres con talento y oficio rehúyen el servicio público. El gobierno de Su Magestad se ve obligado a reclutar personal mediocre cuya única aspiración es mejorar su débil y pecuniaria situación… hombres inteligentes, buenos trabajadores, competentes y motivados, son el tipo de hombres que deben dirigir el servicio público de su imperio… es la prerrogativa de Su Magestad introducir el principio indispensable de responsabilidad, sin el cual todo progreso es retardado y el trabajo se destruye inevitablemente.” Alí Pashá, testamento político del Gran Visir del Sultán otomano Abdulaziz.
Fue escrito en 1871 y tiene tanta vigencia hoy como entonces, cambiando solo tres palabras bien se lo podríamos enviar al Presidente de la República, al propio Gobernador de Veracruz y a no pocos alcaldes.
¿De verdad quieren hacer una profunda transformación en México y en Veracruz? ¡Pongan a estudiar a todos los servidores públicos! Pongan al frente a las mejores personas, inviertan en capacitacitación, construyan una nueva generación de servidores públicos con valores y competencias desarrolladas, con liderazgo, formación, responsabilidad y honorabilidad, gente buena que es la que hace cosas buenas.
Hay muchas mujeres y hombres en el estado de Veracruz que han dejado valiosas huellas de ejemplo dentro del gobierno, no tienen por qué recurrir a personajes que han probado ser desleales a las instituciones habiendo gente que ha sido valiente y vertical, gente que se negó a ser parte causante del desastre en que dejaron a Veracruz los gobernantes pasados.
Se requiere de personas cultas, justas y trabajadoras para hacer la verdadera transformación que todos queremos, gente que se indigne al ver las condiciones de pobreza de la gran mayoría de los veracruzanos, que alce la voz y de respuesta a las exigecias de justicia por parte de quienes han sido víctimas, personas capaces de detonar el desarrollo económico sustentable y sostenible, estrategas capaces de planear y ejecutar lo planeado con precisión, eso es lo que necesita Veracruz.
Y los servidores públicos ya en funciones, tienen la indefectible obligación de prepararse para asumir la función pública. El compromiso, la responsabilidad, honestidad y capacitación, son valores ineludibles de todo aquel que aspire a servir a la nación mexicana. En reciprocidad, el Gobierno debe ser un patrón ejemplar y justo.
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