“Luego de no pocas semanas de auscultación y análisis, por lo pronto no pocos de los más representativos liderazgos priístas han coincidido en la necesidad de acercarse y convencer, literal, al ex-Rector de la UNAM y ex-titular de Salud durante el pasado gobierno, José Narro Robles, de aceptar ser el postulado a la dirigencia nacional del PRI, ante lo cual, aseguran los que saben, aquel se habría manifestado dispuesto a meditar el asunto y a la brevedad ofrecer una respuesta”. Lo escribe Enrique Aranda en “Excelsior”.