Ficarra, siendo todavía párroco, prohíbe la exhibición de películas en las fiestas religiosas del pueblo. Las autoridades eclesiales, a pesar de que es fiel al mandato, le llaman la atención porque su celo pastoral lleva a que la comunidad a su cargo no pueda ver películas que alaban a Musollini y al régimen fascista.

En tierra de Infieles (Barcelona, 1982) del italiano Leonardo Sciascia es un relato con base a hechos reales como muchas de sus novelas. El texto recupera la correspondencia entre el obispo de Patti, Angelo Ficarra, y autoridades de la iglesia católica italiana.

Ficarra, siendo todavía párroco, prohíbe la exhibición de películas en las fiestas religiosas del pueblo. Así cumple con una orden de la Iglesia.

Las autoridades eclesiales, a pesar de que es fiel al mandato, le llaman la atención porque su celo pastoral lleva a que la comunidad a su cargo no pueda ver películas que alaban a Musollini y al régimen fascista.

Año con año, ya como obispo, la Democracia Cristiana no gana las elecciones en su diócesis. Las autoridades eclesiales se lo reclaman.

Ese partido no gana en su diócesis porque no presenta buenos candidatos o no tiene la simpatía de la gente, pero las autoridades culpan al obispo de la derrota.

Los curiales traman para deshacerse de él. Lo quieren mover de la diócesis, pero Ficarra permanece inmutable. Le inventan una enfermedad, para que tenga el pretexto de dejar su tarea. El no cede.

Le imponen a un auxiliar para hacerse cargo de la diócesis y así puede atender su “enfermedad”. Ficarra, deja que llegue el enviado, pero sigue al mando de la diócesis. Él es quien toma las decisiones.

Después de años las autoridades encuentran la manera de deshacerse del obispo. Cuando está de vacaciones en su pueblo le avisan que ha sido nombrado arzobispo.

Las autoridades eclesiales al promoverlo lo hacen a un lado. Esta vez Ficarra no se puede defender. La maniobra les funciona.

En el texto el obispo aparece como la “víctima” que por años resiste, de manera pasiva, el embate de la crítica de las autoridades curiales.

La novela se construye a partir del intercambio de la correspondencia entre las autoridades eclesiales y el obispo. La mayor parte de las cartas son del aparato burocrático de la Iglesia.

La novela de Sciascia es una crítica a la estructura jerárquica y burocrática de la Iglesia que actúa de manera arbitraria pensando siempre en el poder político y no en el Evangelio.

En tierra de infieles

Leonardo Sciascia

Editorial Bruguera

Barcelona, 1982

p.p 149