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El Financiero

China tiene un poderoso arsenal en los mercados financieros para su lucha comercial con Estados Unidos, dentro del que se incluyen bonos del Tesoro y su moneda. Pero usar esas armas tiene un costo.

Beijing ha prometido tomar represalias si el presidente de EU, Donald Trump, sigue adelante con su amenaza de elevar los aranceles del 10 a al 25 por ciento a las importaciones chinas con un valor de 200 mil millones de dólares, a partir de este viernes. Pero responder simplemente con sus propios aranceles no es el movimiento más probable de China, asegura Brad Setser, exfuncionario del Tesoro que ahora es miembro senior de economía internacional en el Consejo de Relaciones Exteriores en Estados Unidos.

“Hacer coincidir dólar por dólar con los aranceles implicaría un aumento de 25 por ciento en todas las importaciones estadounidenses”, explica Setser. “China ciertamente podría hacerlo, pero en muchos casos se vería perjudicado directamente”, agregó.

Trump presta atención a los mercados financieros. A menudo ha tuiteado sobre las acciones, ya que estas se han acercado a máximos históricos. Después de que Trump anunciara el aumento de aranceles el domingo, el S&P 500 ha caído todos los días.

China, la segunda economía más grande del mundo, tiene algunas palancas de mercado que puede halar para escalar la batalla. Éstas son algunas de ellas:

Los formuladores de la política económica china podrían devaluar el yuan para compensar el impacto de los aranceles estadounidenses en la economía del gigante asiático. El yuan en el exterior se debilitó 5.5 por ciento frente al dólar en 2018, lo que provocó la ira de Trump y alimentó la especulación de que el país estaba debilitando deliberadamente su moneda. Ha perdido 1.5 por ciento desde la amenaza de Trump el fin de semana pasado, la mayor cantidad durante un período de cuatro días desde julio.

Sin embargo, la dolorosa experiencia de China con la devaluación del yuan en 2015, que hizo que el capital huyera del país, probablemente disuadiría un movimiento similar, según Tao Wang, economista jefe de UBS Group AG en China y jefe de investigación económica de Asia. “Además, la depreciación del yuan el año pasado enojó al gobierno Trump y llevó a aranceles estadounidenses más altos”.

La moneda ha sido un punto focal en las negociaciones comerciales. EU ha buscado un pacto de estabilidad del yuan como parte de un eventual acuerdo, según personas familiarizadas con el asunto.

China posee mil 100 millones de deuda del gobierno de EU, más que cualquier otra nación extranjera. Si recortara sus tenencias en esa clase de activos de 15.9 billones de dólares, esto podría ser un arma potente. Los mercados de bonos se vieron sacudidos el año pasado por información de que los funcionarios chinos recomendaban reducir o detener las compras de bonos del Tesoro.

Sin embargo, China realmente no tiene otras buenas opciones para poner sus 3.1 billones de dólares en reservas de divisas –las más grandes del mundo–, lo que hace que este sea un camino poco probable, según Ed Al-Hussainy de Columbia Threadneedle Investments. Además, si China se deshace de sus bonos del Tesoro, eso podría hacer que los precios se desplomen, los rendimientos aumenten y se devalúe la deuda estadounidense que aún mantenga. Hasta ahora, los bonos han repuntado, no caído.

“Cualquier movimiento brusco en los rendimientos de Estados Unidos tiene un impacto adverso en la valoración de sus posiciones existentes en los bonos del Tesoro y podría generar un alza en el dólar”, explica el estratega. “Los riesgos financieros y de estabilidad cambiaria de esta política podrían superar los beneficios”.

China, el mayor comprador de soja de EU, ya impuso un arancel de 25 por ciento sobre el cereal. Gran parte de la cosecha se cultiva en los estados del medio oeste que conforman la base electoral de Trump, lo que hace que su destino sea aún más importante para el presidente.

Antes de que las negociaciones comerciales se complicaran, China hizo lo que el secretario de Agricultura de EU, Sonny Perdue, describió en febrero como compras de ” buena fe”. Ahora, las compras futuras podrían estar en el aire. Mientras que devaluar el yuan o deshacerse de los bonos del Tesoro sería más difícil, obstaculizar la soja sería un movimiento relativamente fácil, afirma Setser.

“Hay algunas cosas fáciles que China puede hacer”, incluido el rechazo a la soja, asegura.

Los futuros sobre la cosecha han caído 11 por ciento desde el 10 de abril.