Tuvieron que pasar 11 años para que los hermanos Simón, Luis Alfonso (foto) y Regino González Vilarreal pudieran volver a su casa en Culiacán, Sinaloa. En 2008 fueron detenidos en Johor, Malasia, con 29 kilos de metanfetamina. Seis años después de su detención, en 2012, fueron sentenciados a  muerte por ahorcamiento; tras 6 años de negociaciones diplomáticas, se consiguió que el sultán Inrahim Ismail les conmutara la pena de muerte a cambio de 30 años de prisión. Pero nuevamente se les perdonó y quedaron en libertad este 20 de abril.. llegaron a México como regalo del 10 de mayo para su madre. La nota es de Abraham Meza para “Milenio”. Foto de Omar Franco.