Sin duda, es la cantante del milenio y de los millennials, pero al redactor, que no es ningún millennial –brincos diera-, que ya no se cuece digamos que al primer hervor, necesita recocerse-, a mi la verdad la chava me fascina. Qué talento musical, qué elegancia para cantar, qué prestancia de mujer, tiene una voz espectacular. Probablemente desde Barbra Straisand y Liza Minelli no había escuchado una forma de interpretar ¡tan potente!, tan poderosa, tan hermosa, tan diáfana, con tanto sentido musical y con tan buen gusto, ¡caray! Y como debía ser en estos casos, la escuché por primera vez en el cuarto de mis hijos, concretamente del menor de ellos, Luis Felipe, que no dejaba de repetir sus canciones en su computadora, y me estoy refiriendo a la intérprete británica Adele (Adele Laurie Blue Adkins, Londres, Inglaterra, 5 de mayo de 1988). Para decirlo breve, me gusta todo lo que ha compuesto e interpretado desde Rolling in the Deep, Hello, Someone Like you y Lovesong, no excluyo una sola y su voz es ideal para sentarse a escribir y acercarse una copa de un buen brandy. Caray, si de por sí escribir es un placer en sí mismo, escribir escuchando a Adele y bajándose un buen trago de brandy español es otra cosa. Saltó a la fama en esta década, aunque ya venía cantando de tiempo atrás, pero la fama y la fortuna son de este segundo decenio. Me gusta Adele incluso por su estética, la imagen de una dama que rompe con todos los cartabones de la belleza femenina, su forma de ser e incluso su forma de relacionarse con sus fans se alejan bastante de un universo dominado por unos cánones de belleza delineada y sofisticada, exhibicionista, protagónica y con pose de la típica diva millonaria que hace un favor al cantar. Entre paréntesis diré que Adele ha sido considerada por la revista Time como una de las mujeres más influyentes de la música pop. Además, dosifica sus presentaciones y escoge muy bien los escenarios para sus shows. The Cure, el grupo británico tiene una interpretación de ‘Lovesong’, una de mis preferidas, verdaderamente memorable. Este single fue parte del soundtrack de la película ‘Desobedience’ (2018) del director chileno Sebastián Lelio con Rachel Weisz y Rachel McAdams, que interpretan una pareja de mujeres judías en un ambiente ultraortodoxo en Londres. Interesantísima película que recomiendo ampliamente. https://www.youtube.com/watch?v=ks_qOI0lzho. Lo escribe Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.