Lugar:
Fuente:
EFE

Mario Vargas Llosa tuvo muchas dificultades para publicar su primera novela, La ciudad y los perros, según explica el Nobel de literatura en el último documental de Chema de la Peña, con el que el director de cine ahonda en la juventud del autor, marcada por un padre violento y ausente.

El documental Mario y los perros, que bucea en la infancia del autor para descubrir qué le motivó a escribir, se ha presentado este jueves en Madrid con la presencia de Chema de la Peña, Isabel Preysler y Vargas Llosa, y se emitirá parcialmente este domingo en el programa Imprescindibles de La 2 y al completo en algunas salas españolas, según explica de la Peña en una entrevista con Efe.

“Fue complicado cerrar la entrevista: Mario tiene una agenda muy apretada, viaja mucho. A mí me vino bien, porque cuando le entrevisté tenía prácticamente montado el documental”, cuenta el director salmantino (1964), que contó, además de con dicho encuentro, con acceso al archivo del autor en Lima, donde Vargas Llosa “tiene todo guardado, desde sus primeros escritos”, explica.

La infancia del autor, como señala de la Peña en esta cinta, no fue fácil. A la ausencia de su padre, a quien creía muerto, le siguió el descubrimiento de que este seguía vivo y la huida de la familia a Lima.

Allí, Vargas Llosa convive con su madre y con su violento padre. Para evadirse de los furiosos gritos y golpes, comienza a leer a Dumas y a Verne: “La lectura fue un refugio donde yo podía vivir otras vidas”, narra el autor de La fiesta del Chivo en el documental.

Su afición por los libros continuó a lo largo de su juventud, marcada por su entrada en el colegio militar Leoncio Prado, como ha recordado el propio escritor en la presentación: “Mi padre pensó que un colegio militar me iba a quitar la vocación literaria, a la que él temía, y más bien me dio las experiencias con las que escribí mi primera novela”.

La relación paterno-filial marca la línea del documental, ya que para de la Peña esta “conforma la personalidad de Mario y su relación con el mundo”.

“Él es muy individualista, siempre en contra de la autoridad, y eso se lo da su padre, que quería acabar con los intereses artísticos y literarios de Mario porque pensaba que era gay -explica el director de la cinta-. Cuanto más se le prohibía algo al joven Vargas Llosa, con más tesón lo hacía”.

En Mario y los perros se relatan los primeros 26 años de vida el escritor, que incluyen su salida de Perú, su paso por España con una beca, en plena dictadura -“con una fuerte censura”, ha recordado Vargas Llosa” y su estancia en París, la ciudad que el autor consideraba la cuna de la escritura y a donde llegó con La ciudad y los perros bajo el brazo.

Con el documental, de la Peña pretende mostrar “el contexto que conforma el personaje”, para explicar “cómo ha llegado a ganar el Nobel”, y cómo pese a las dificultades, tras la publicación de “La ciudad y los perros”, Vargas Llosa fue ascendido “a la primera línea” de las letras hispánicas.