En estos primeros días de septiembre hubiera cumplido años quien fuera por muchos años un eficiente Secretario General del Congreso de Veracruz. Conocedor como pocos de las leyes ( Enrique Jackson, decía que era “el mejor abogado de México”) y excelente conciliador entre las diversas fuerzas políticas, su labor fue reconocida por legisladores de todos los partidos durante varias Legislaturas en las que ocupó el cargo.. También fue Subsecretario de Gobierno, Director de la Facultad de Derecho de la Universidad Veracruzana y Magistrado del Tribunal Superior de Justicia, además de diputado federal y coordinador de los diputados federales. Se le recuerda con aprecio a Francisco Loyo Ramos.