OPINION // DRA. CLAUDIA VIVEROS LORENZO// SIN MEDIAS TINTAS.

 

El sueño de Maluma.

 

 

Maluma cumplió el sueño de su niñez: se compró un avión privado. Lo publicó en Instagram con llanto en los ojos y los comentarios de sus admiradores llovieron. Algunos, secundando y felicitando la situación. Muchos otros, alegando la poca humildad del cantante colombiano. Las dos posiciones fueron validas, pero no fue los más alarmante del mensaje.

 

Lo que me preocupa es el hecho escondido. El mensaje oculto que a la generación de millenials y post millenials, Juan Luis Londoño Arias, mejor conocido como Malumna, está dando a miles de jóvenes que se clavan ahora en la cabeza que los sueños por realizar están enfrascados solo en el poder adquisitivo y en lo superfluo de poder obtener cosas materiales. Luego entonces, si estas por cumplir 30, y no has logrado comprarte un avión privado, eres un perdedor y Maluma, el interprete de óperas primas como Felices los cuatro o Cuatro babys, un ganador. ¡Viva Maluma!.

 

De los más de 7 billones de seres humanos que habitamos este planeta, estoy segura, que muy pocos,  están  en la posibilidad de cumplir el sueño de volar en un avión, imagínense, si podrán comprarse uno. Y es que, ¿es tan importante realmente? ¿Cuáles deberían ser los sueños que en el 2019 deberíamos tener?

 

Yo sinceramente sueño, con que los 30 años que nos vaticino la ONU de vida en el planeta se amplíe por lo menos al doble. Que podamos reducir realmente la producción de plástico y que no sea solo una falacia mercadológica. Sueño que la selva lacandona se rehabilite y podamos aspirar a respirar mejor oxigeno y reducir el calentamiento global. Que los mares puedan estar menos contaminados y que resolvamos pronto el problema de los deshechos. Sueño que mis hijos tengan un mundo laboral menos apretado y mejores prestaciones. Que estos ajustes neoliberales, que cada vez hacen que los profesionales se vuelvan esclavos de cuello blanco, se aflojen y permitan mejor calidad de vida y que ésta sea lo más reconfortante y tranquila posible. Sueño con que los problemas de violencia y discriminación se erradiquen, que la paz reine en todos los hogares, que la educación pueda acceder a todos y todas sin restricciones, que los gobiernos sean justos y brinden a cada uno de sus pueblos las posibilidades reales de vivir cada vez mejor, con oportunidades reales de desarrollo. Que la televisión basura se acabe y que exista un real control en la web, que ayude a que este mar de información se encauce en opciones completamente positivas sin dejar espacio para el descontrol y el ataque cibernético cobarde Que la hambruna acabe, que todos tengan agua potable. Que amanezcamos cada vez mas hermanados y sin rastro de envidia ni ambición. Que encontremos la cura para el cáncer y el VIH.  Que las guerras terminen y que no exista sobre la faz de la tierra un arma. Un sueño real debería ser felices y no tener maldad en el alma. Dejar el tema monetario de lado y valorar más las cosas que no se pueden comprar. La compañía del ser amado y la familia. El poder ser dueños de nuestro propio tiempo. Que todos tengamos consciencia plena de la maravillosa oportunidad que tenemos de vivir. De respirar un día más y tener salud. Sueño que cada uno de nosotros pueda sentir amor por sí mismo y por supuesto, amor por el prójimo.

 

Y por qué no, que el regaetton se deje de escuchar de una buena vez.