Conforme agrego más años a mi existencia- tengo 73- aprecio más la importancia de conducirse correctamente en la vida. En un mundo tan complejo y violento, con amor de mucha gente hacia las cosas materiales y con agresividad en muchas de las conductas, considero que es importante- los que podamos hacerlo, los que esté en nuestra convicción llevarlo a cabo- conducirse ante los demás como una persona seria y al mismo tiempo con buen sentido del humor, educada, respetuosa, cariñosa, prudente, mesurada- sin dejarnos de infundios-, honesta y con disposición de aconsejar y tender la mano a personas más jóvenes que nosotros. En eso creo.