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Notimex

Tras siete años de no poder ver a su hijo, Erlinda Ramírez, madre de origen hondureño, abrazó a su vástago como parte del proyecto Puentes de Esperanza de la XV Caravana de Madres de Migrantes Desaparecidos.

Luego su travesía desde Honduras para buscar a su hijo, la mujer pudo abrazar a su hijo en el penal de Duport Ostión, ubicado en el municipio de Coatzacoalcos, donde se encuentra recluido el joven que pretendía viajar hasta a la frontera norte.

En su cuenta de Twitter, el Movimiento Migrante Mesoamericano detalló que luego de su arribo procedentes de Chiapas, distintos colectivos de familiares desaparecidos les dieron la bienvenida en Coatzacoalcos.

Por otra parte, también se dio a conocer el caso de Claudia Valladares, quien buscaba a su hermana Jacquelín, las cuales tenían alrededor de 13 años de no verse ni saber de su paradero.

Es por ello que luego de 13 años de no verse, Claudia Joaquín y su hermana Socorro Jacquelin Valladares se reencontraron en Tuxtla Gutiérrez, como parte de la Caravana de Madres de Migrantes Desaparecidos.

Las originarias de Tegucigalpa, Honduras, por fin volvieron a verse luego de 13 años, por lo que Socorro indicó que fue a través de uno de los organizadores que fue contactada.

Por su parte, Claudia explicó que ellos pensaban que le habían hecho algo en el trayecto de Honduras hasta Estados Unidos, porque un día perdieron contacto y no sabían nada de ella.

En dicha caravana faltan tres reencuentros más, por lo que se tiene programada la visita a cárceles y albergues, e indicaron que no se deben perder las esperanzas, añadió Claudia Valladares.